
En su paso por el podcast ‘El Copiloto’, la jurado alegó que todo comenzó con un misterioso mensaje de WhatsApp de la productora mientras ella estaba de viaje en Namibia. En él, le pedían una reunión urgente en Madrid. Aunque ella pensaba que sería algo sobre una colaboración puntual, la realidad supero cualquier expectativa.
Cuando llegó al despacho y recibió la oferta de ser la nueva jueza del programa, Marta no se podía creer lo que le estaban proponiendo. Incluso llegó a pensar que le estaban gastando una broma de mal gusto. «A ver, espera . ¿La cámara oculta dónde está? Os habéis equivocado», soltó ante los directivos.
A pesar del estado de incredulidad inicial de formar parte del tridente culinario más famoso de la televisión, la chef no se pensó ni un segundo que quería formar parte del proyecto. Confesó que tenía «cero unidades de duda» y aceptó el reto con los ojos cerrados. Para ella, pasar de ver el programa en el sofá de su casa durante 13 años a formar parte de él es uno de los mejores regalos que la vida le pudo haber hecho.
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