
Gracias a su trayectoria y a su implicación con el colectivo LGBTIQ+, la artista se ha convertido en un referente para muchas generaciones, dando voz a realidades que durante años permanecieron silenciadas. En este contexto, Naranjo consiguió emocionar al público con un discurso muy personal y una actuación muy emotiva.
Más de 18.000 personas pudieron disfrutar de la catalana, que interpretó uno de sus grandes himnos, Sobreviviré, una canción que se ha consolidado como un símbolo de la diversidad por su mensaje de fortaleza, resiliencia y superación ante los momentos más difíciles.
Aunque la música fue la gran protagonista de la noche, tampoco faltaron los mensajes reivindicativos. Durante su intervención, la artista quiso subrayar el motivo por el que su obra ha conectado durante años con la igualdad y el colectivo: «Tuve unos padres muy jóvenes, que siempre estuvieron muy vinculados y sumergidos en una comunidad que, entonces ser gay, era un secreto a voces. Y es por eso que hoy entiendo por qué mi música ha ayudado tanto a poner palabras a lo que no podíais. Porque muchas veces lo vivíais en secreto, en un armario y sin referentes».
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