
Durante una entrevista concedida al programa La Ventana, de la Cadena SER, el cantante explicó el origen de esta composición y el significado que tiene dentro del álbum. Según relató, la pérdida de Alex marcó profundamente su vida y durante mucho tiempo recurrió a la música como una forma de canalizar el duelo: «Alex era un amigo mío que nos dejó hace unos años por un accidente de tráfico y escribí muchas canciones como terapia. Ninguna llegó a ninguno de los discos anteriores«.
Sin embargo, el momento adecuado para convertir esas emociones en una canción llegó tiempo después. Moliner recordó que hace aproximadamente un año y medio se encontraba en Planoles junto a Manu y Roger, amigos y productores habituales, cuando surgió de manera inesperada su inspiración: «Era de noche y de repente se formó una energía preciosa y esta canción llegó sin avisar, como una señal».
Para el cantante, incluir este sencillo en el disco supone un regalo y una oportunidad para seguir conectando con el recuerdo de su amigo a través de la música.