
Inicialmente, el enlace no estaba planeado como terminó siendo. Según relató el propio Omar, “primero la boda iba a ser en Sevilla, con 300 o 400 invitados”. Sin embargo, la llegada de la pandemia frenó por completo los preparativos.
Posteriormente, tras su primera participación en el reality en 2021, la sobrina de Isabel Pantoja tomó la iniciativa: “Cuando ella me va a visitar me coge ella y me dice ‘nos vamos a casar’. Tú imagínate, yo estaba más perdido que Wally. Y yo digo ‘pues vale’”. Pese a dar el paso, el canario admitió que la relación no atravesaba su mejor momento: “es cierto que en esos meses no estábamos tan bien como relación”.
Gran parte del desgaste de la pareja venía provocado por la exposición del entorno familiar. “En esos momentos, la familia Pantoja pues estaba a tope en televisión. Quieras o no nosotros teníamos enfrentamientos y discusiones. Pero me dice que en vez de una boda tan grande, vamos a hacer una boda en la Graciosa”, explicó. Además, al salir del concurso notó un giro radical en ella: “la veo a ella cambiada cuando salgo de ‘Supervivientes’, su actitud había cambiado muchísimo”.
El día de la celebración estuvo marcado por la pérdida de la matriarca del clan. “Y en la boda hubo muchos problemas. La abuela fallece un día antes de la boda y claro, todos los invitados ya estaban en la isla. La familia, tanto Kiko, como ella, su prima y tal volvieron para Sevilla y volvieron al día siguiente por la mañana. Kiko no volvió. La única que se quedó a acompañar fue Isa con Asraf”, rememoró sobre los momentos previos al «sí, quiero».
Tras el matrimonio, la situación se volvió insostenible. “Ella después de lo sucedido con la abuela dice que se quiere ir a Sevilla para estar con su tía. Está una semana allí, sucede algo que no se puede contar y cambian las cosas. A mí a la semana siguiente me sacan como que fui infiel y no es así. Vuelve a Canarias, pero ya estamos más separados que nunca. Pero separados que dormimos en camas diferentes”, desveló.
Fue entonces cuando acordaron tomar caminos separados. Omar recordó la dura llamada que recibió en el momento de la mudanza: “entonces ahí decidimos dejar la relación. Y cuando ella se va de la casa me llama y me dice ‘voy a contar que me me caso al 60% enamorada’”. Unas palabras que le destruyeron por dentro: “Yo no comía. Yo no me hubiera casado, si no estoy al 100% no me caso. Mi mundo se cayó”, confesó visiblemente emocionado antes de rematar: “recordarlo es doloroso”.
Presente durante la emisión de las imágenes, Isa Pantoja quiso defender el derecho de Omar a expresarse: “Tenía pensado él dejar a Anabel a un lado pero cuando estás allí te vas abriendo. Es su historia, es totalmente respetable que cuente y que hable. A mí me cae muy bien”.
A la hora de opinar sobre la sonada confesión de su prima sobre el porcentaje de enamoramiento con el que llegó al altar, Isa prefirió mantenerse al margen: “Él cuenta eso, es verdad que Anabel hizo esas declaraciones, yo no puedo juzgar a nadie, no es mi historia”.
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