
Su paso por Cara al Show dejó mucho más que una anécdota divertida. También sirvió para escuchar novedades. El dúo presentó Sentir diferente, una canción que, como ellos mismos contaron, compusieron cuando tenían apenas 16 años y que ahora forma parte de su próximo trabajo, La Maqueta. Un disco que mira directamente a sus inicios y recupera temas de aquella etapa, respetando ese sonido más crudo con el que empezaron.
Y cuando parecía que el momento musical ya estaba servido, llegó lo inesperado. Entre risas, surgió el reto: cantar la carta del bar de sus padres. Y claro, aceptaron. Guitarra en mano, Estopa se arrancó con una versión muy particular de su historia: «patatas, callos, chocos… boquerones en vinagre… caracolillos…». Dicho así puede sonar a lista sin más, pero en sus voces se convirtió en algo que parecía un estribillo.
La cosa fue creciendo poco a poco. Se sumaron los platos fuera de carta, algún «¡espera, espera!» para recordar bien el orden y hasta los postres: «flan, pudding, helado de vainilla y chocolate…». Todo con ese punto caótico que hace que te metas entre los camareros del bar sin darte cuenta. Incluso hubo espacio para el homenaje musical, con ese aire que recordaba a Joaquín Sabina y su forma de cantar ese Con las manos en la masa.