
El intérprete gallego, conocido internacionalmente por su papel de Berlín en ‘La casa de papel’, ha mostrado su tremenda indignación ante la situación que sufre la anciana y ha lanzado una dura reflexión sobre el trato que reciben las personas mayores en la sociedad actual española.
«Es una infamia», ha comenzado diciendo Pedro Alonso cuando David Broncano ha lanzado el tema del desahucio. El actor ha recordado su relación con el mundo rural y sus experiencias en la selva para defender una forma muy diferente de cuidar a quienes han alcanzado una edad avanzada.
«Tú, que sabes que me gusta la selva, y además soy de pueblo, en la selva los mayores son el centro, se les ayuda, se les protege, no esta cosa infame en la que los escupen como desechos», ha sentenciado el actor, en uno de los programas más vistos del prime time español.
Asimismo, Pedro Alonso ha insistido en que las generaciones más jóvenes deberían reconocer todo lo que deben a sus mayores. «Deberíamos honrarlos; nosotros venimos de ellos. Una sociedad que maltrata así a sus mayores es una sociedad enferma», ha reflexionado ante el público de ‘La Revuelta’.
Además, el actor también ha rogado que se adopten medidas para impedir que vuelvan a producirse situaciones similares a la vivida por Maricarmen: «Lo fuerte es que deberíamos conseguir parar esta infamia tan deshonrosa de alguna manera ya. Aunque no lo parezca, todos vamos a ser mayores».
Como era de esperar, David Broncano se ha sumado a su reivindicación y ha pedido una respuesta por parte de las instituciones: «Yo espero que este caso, por todo el esfuerzo que ha hecho Maricarmen, sirva para poder cambiar algo y que el Gobierno y las comunidades autónomas se pongan las pilas».
Más allá de su trabajo y de la reflexión que lanzó sobre el desahucio de Maricarmen, Alonso también ha confesado algunos de los hábitos que han transformado su manera de afrontar el día a día: «A mí la meditación me cambió la vida».
El actor ha explicado que, cuando medita, intenta regresar mentalmente a una escena de su infancia. Se imagina de nuevo en su pueblo, acompañado por sus amigos y tumbado bajo un árbol mientras observa las diferentes formas de las nubes.