
Hoy desde Cadena Dial nos detenemos en esta vestimenta tan especial para explicar el por qué de esta tradición, así como el significado de cada uno de los colores que suelen teñir las telas con las que se confeccionan estos trajes que una vez al año toman el protagonismo acompañados de las velas o los faroles.
El traje de nazareno nace realmente en la Edad Media como hábito de penitencia, dándose a conocer aún más en el siglo XV, cuando las personas que querían realizar actos públicos como penitentes se tapaban la cara. No lo hacían por hacer, sino como gesto de humildad, consiguiendo así no presumir de su penitencia, como de igualdad, ya que comparten la idea de mantener el anonimato ante Dios durante la estación de penitencia.
El gran protagonista de este traje, el capirote, llega durante la Inquisición, momento en el que muchos penitentes debían utilizar este elemento -que en aquel momento se denominaba ‘coroza’-, como muestra de arrepentimiento ante unos hechos concretos. Con el paso del tiempo, fueron las propias cofradías quienes quisieron convertirlo en un símbolo que mezcla la superación con la purificación y el perdón.
El traje de nazareno está compuesto por numerosos elementos muy ligados a la historia de la Semana Santa y a las diferentes hermandades y cofradías, que se pueden desgranar en:
MÁS SOBRE: