
Cuando la conductora de La isla de las tentaciones repasa cómo avanza la organización de su gran día tras anunciarlo el pasado mes de julio, no oculta los nervios ni la intensidad del momento durante su reaparición en el FesTVal de Vitoria: «Estoy feliz en el día a día, queda un mes para que me case. Estoy feliz, estoy nerviosa, por supuesto, pero estoy encantada. Estoy muy contenta».
La escritora reconoció que la gestión está resultando algo abrumadora, por lo que han confiado en la ayuda de una profesional del sector: «Como yo no me he casado nunca, la verdad, alucino en todas las cosas que se tienen que pensar… montar una boda en cuatro meses es complicado«. Sobre la ubicación exacta del evento, la periodista descartó las dos principales ciudades del país, revelando la petición expresa de su prometida: «Mi prometida, que es holandesa, me dijo una cosa: ‘Yo quiero buen tiempo. Si me caso en España, buen tiempo’. Entonces, claro…».
De este modo, Barneda avanzó que la celebración no será «ni en Madrid ni en Barcelona«, añadiendo entre risas: «Pero va a ser en España. Entonces estamos muy felices y vamos a traer a muchos holandeses a España». Asimismo, el menú estará volcado en la «gastronomía española» con sabores de la tierra como protagonistas.
Cuando se le pregunta por los detalles o las posibles sorpresas de la celebración, la catalana prefirió mantener el misterio, descartando planes de ampliar la familia y reflexionando sobre la profunda transformación personal que experimentó a raíz de un doloroso trance familiar: «Mira, la sorpresa es que yo haya decidido casarme. Esa es la gran sorpresa. Yo estoy feliz, de verdad. Creo que después de un tiempo de tristeza hay que apostar siempre por la vida, hay que seguir adelante. El amor es lo más bonito que nos puede pasar y hay que vivirlo. A mí, desde la muerte de mi sobrino, me ha cambiado la vida. Hay que exprimirla al máximo».