
Los pequeños bailarines, que se han vuelto un fenómeno viral en todo el mundo gracias a sus enérgicas coreografías, sorprendieron a los transeúntes marcándose un baile espontáneo en mitad de la mítica plaza. La estampa no tardó en captar la atención de miles de personas, sirviendo como preludio perfecto para la gran cita futbolística que está a la vuelta de la esquina.
Pero la aventura americana de estos pequeños artistas no se ha limitado a pasear por la Gran Manzana. Shakira ha querido ir un paso más allá y los ha integrado en su más reciente presentación en vivo en los Estados Unidos.
Durante su último y espectacular concierto, el público contuvo el aliento cuando los Ghetto Kids saltaron al escenario junto a la colombiana. Con energía desbordante, coordinación milimétrica y la carismática sonrisa que les caracteriza, los niños de Uganda compartieron coreografía con la mismísima “Loba”.
Este directo no solo ha sido uno de los momentos más comentados de su gira estadounidense, sino también la prueba irrefutable de la química entre la cantante y el grupo.
Este gran debut en el show de Nueva Jersey consolida una relación que empezó de la forma más mágica. Los chicos bailaron sobre el escenario y participaron en la ya tradicional y esperada caminata antes de que rugieron los altavoces.
Sin embargo, todo comenzó mucho antes de lo que pensamos. Nos referimos a cuando la cantante lanzó una convocatoria global buscando las mejores coreografías de “Dai Dai”, el himno de la Copa del Mundo. Cuando vio el vídeo de estos bailarines, Shakira cayó rendida ante su talento. Su reacción pública en redes sociales fue el inicio de este sueño hecho realidad: «¡Me muero! ¿Por qué son tan lindos? Necesito bailarines como esos. Chicos, ¿quieren venir a presentarse conmigo en la final?».
La respuesta de los pequeños artistas de Uganda, conmovidos por la oportunidad de compartir escenario con un icono de la música, no se hizo esperar: «Shakira sí queremos presentarnos contigo. Esto será un sueño cumplido para nosotros, para Uganda y para África».
Tras ver la soltura con la que se han desenvuelto tanto en las calles de Nueva York como en el concierto de la de Barranquilla, queda claro que el espectáculo que prepararon para el primer halftime show de la historia de la final del Mundial fue algo sin precedentes.