
Todo ocurrió en medio de una conexión junto a Jorge Anegón, el hombre que ayudó a la actriz a conectar con su público joven en las redes sociales.
De tal forma, Jorge no quiso guardarse un secreto que Gemma le pidió que entregase en su debido momento: una reflexión preciosa sobre la figura de Fernando Ónega, el padre de la presentadora.
Según se destacó en ‘Y ahora Sonsoles’, la actriz sentía una admiración muy grande por Fernando. Destacaba de él «su mirada limpia sobre la vida» y su lucha incansable por los derechos de los de la tercera edad.
Ante estas declaraciones, la periodista se quedó sin aire, siendo incapaz de hablar ante un regalo como tal de la mítica Vicenta de ‘Aquí no hay quien viva’.
Su compañero Miguel Lago fue quien salió al rescate de la comunicadora tomando las riendas de la conexión mientras ella se recomponía de tanta emoción.
Y es que, sin lugar a dudas, presenciamos un momento muy emocional que nos recordó a todos la importancia del cariño y el respeto entre compañeros.
Al final, con la voz entrecortada, Sonsoles agradeció el gesto de la actriz subrayando que figuras tan icónicas como Gemma deben ser reconocidas por su labor humana hoy, mañana y ¡siempre!.
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