‘Supervivientes 2026’

‘Supervivientes 2026’ cierra su edición con un debate final «surrealista» que contó con ausencias, robos y un nuevo protagonista

El programa puso punto y final

Jesús Ruiz

‘Supervivientes 2026’ concluyó su edición con un debate final que Sandra Barneda definió como «surrealista». La noche no pasó indiferente para los espectadores y la presentadora al vivir un debate en el que los concursantes se pisaban entre ellos y en el que salieron a la luz trampas y robos que no habían detectado la organización.

Un debate caótico en ‘Supervivientes 2026’

La gala reunió a todos los concursantes que habían formado parte de esta edición, a excepción de dos de ellos: Paola Olmedo e Ivonne Reyes. La primera de ellas no fue mencionada; sin embargo, a Reyes quisieron mandarle besos y ánimo por su estado de salud.  

La noche en la que se resuelven ‘las cuentas pendientes’ contó con la entrada triunfal de la proclamada ganadora Maica, y la de los finalistas Alba Paul, Alvar Seguí y José Manuel Soto. Aunque la concursante que protagonizó enfrentamientos fue Claudia Chacón, que retomó su papel de villana.

Uno de los supervivientes que quiso acaparar la reunión fue Ghita, al que Barneda pidió que dejara de intervenir, ya que su protagonismo no era equiparable a su duración en el programa.  El entrenador, que aseguró al comenzar el reality que se proclamaría ganador y terminó abandonando el primero, solicitó una ‘segunda oportunidad’ a la organización para mejorar su rendimiento. Esto causó mucha risa entre sus compañeros.

Sandra Barneda pidió que, una vez terminada la edición, se resolvieran algunos de los misterios que todavía quedaban pendientes, sin embargo, algo que no se imaginaba la presentadora es que daría pie a una ola de confesiones y de trampas y robos que no habían sido detectados por la organización. “Yo robé a la organización dos bandejas de pimientos; me las metí en el bolsillo. En la cultura picante. Me las comí con Gerard y Alvar”, confesaba Alberto. Darío y Jaime Astrain serían otros de los concursantes que habían robado comida, el primero robó una lata de comida y el segundo se metió parte de una de sus recompensas en sus partes íntimas.

Otra de las anécdotas fue la de Borja, que explicó que pedía a Claudia que continuara peleando para que las cámaras le enfocaran a ella y él poder coger cocos. “Este debate está siendo muy surrealista”, acabó sentenciando Barneda, que se quedó con solo el misterio de la crema de pistacho de Maica sin resolver.

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