
La influencer y colaboradora explicó a través de su perfil de Instagram que había atravesado un bache que la mantuvo alejada durante unos días. Su llamada ‘familia virtual’, como denomina a sus más de dos millones de seguidores, fue testigo de su evolución. Incluso algunos medios la captaron caminando con una evidente cojera.
El pasado domingo, Tamara acudía al hospital y, por prescripción médica, debía permanecer en reposo absoluto. Con su habitual tono cercano y desenfadado, bromeaba en Instagram: «Ya os podéis imaginar a la Gorro con reposo absoluto, que estoy por tirarme por el balcón desde que llegué a casa».
#NOTICIA Lo contó en sus redes, que estaba de baja médica aunque no sabemos exactamente qué le pasa. Tamara Gorro volvió el domingo de Sevilla a su casa y tuvo que acudir al hospital, donde le han pedido reposo absoluto que sigue cumpliendo. pic.twitter.com/LwvOkWtPJJ
— Sevilla Magazine (@SevillaMagz) February 26, 2026
Días después celebraba haber podido levantarse por primera vez y anunciaba su intención de retomar sus compromisos profesionales, aunque reconocía no estar «al cien por cien, ni tan siquiera al sesenta». Aun así, no quiso ausentarse de su puesto como colaboradora en Y ahora Sonsoles.
Fue precisamente en el programa presentado por Sonsoles Ónega donde ofreció más detalles. «Sigo enferma», afirmó, descartando con humor que se tratase de un virus: «No hay virus que valga, segurísimo». Señalándose la zona del vientre, explicó: «Ando un poco coja, porque tengo aquí una cosa… He pasado la ITV y me ha dado muchos fallos». Ante el gesto de sorpresa en plató, negó rotundamente estar embarazada.
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