
Aunque en las últimas semanas ha retomado gradualmente la rutina, la tertuliana admite que su estado de salud sigue siendo delicado y que esta crisis ha influido de forma directa en su plano emocional:
«De mi salud estoy en proceso de recuperación. Hay veces que la vida te para, cuando la salud te dice hasta aquí, se acabó. Psicológicamente no estoy bien»
Asimismo, la colaboradora confiesa haber «tocado fondo» tanto por sus dolencias como por situaciones personales, aunque intenta aferrarse al aprendizaje que ha acumulado tras superar una depresión previa:
«Estoy muy trabajada de cuando pasé lo que pasé. Quiero volver, estaría tirada, pero no me voy a quedar en la cama, hay que arrancar»
Respecto a los motivos para no revelar el diagnóstico concreto ni los detalles de las cirugías, ha señalado que buscar evitar que la información afecte a su entorno familiar: «Tengo dos personas que proteger y no quiero que escuchen ciertas palabras. Operaciones que ni se saben que yo he tenido. No es contar, es proteger. A mí también me da miedo y me quiero proteger. Tengo miedo».
El estado de salud de Tamara también ha impactado en sus hijos, con quienes compartió unos días de descanso en Ibiza junto a su expareja, Ezequiel Garay:
«Mi hija está muy tocada, claro, me han visto muy mal. Todo lo que le haga bien a mis hijos, me hace bien a mí. Gracias a mis hijos yo he podido salir a la playa, porque son los que te empujan»
MÁS SOBRE: