Nil Moliner

«Tengo que parar, lo estoy pasando mal»: El punto de inflexión de Nil Moliner que nadie vio venir en su mejor momento

El artista catalán comparte cuándo decidió priorizar su bienestar personal y cómo afectó a su etapa musical

Alba García-Fogeda

Acostumbrado a transmitir energía y optimismo, Nil Moliner ha decidido mostrar una parte menos visible de su trayectoria: la necesidad de saber cuándo frenar. El artista catalán ha compartido un episodio que le llevó a detener su carrera en uno de sus momento más intensos.

Fue en 2022 cuando todo cambió. En plena vorágine de conciertos y éxitos, el cantante se enfrentó a una realidad que no podía seguir ignorando porque no estaba bien. Así lo ha explicado en una entrevista para la revista ELLE, donde reconoce que tuvo que sentarse con su equipo y decir en voz alta lo que llevaba sintiendo desde hace tiempo: «Tengo que parar, lo estoy pasando mal».

Un alto en el camino muy necesario para Nil Moliner

Lejos de ser una decisión impulsiva, aquel parón supuso un ejercicio de honestidad personal. El cantante de Libertad se dio el tiempo necesario, más de un año, para reconectar consigo mismo y qué estaba pasando detrás de esa imagen pública asociada a la felicidad constante. «El 20 de abril de 2024 empiezo la gira de ‘Lugar Paraíso’, actúo en el Palau Sant Jordi, y, en cuanto me subo a la tarima, me viene todo de golpe y pienso: ‘Esta era la cura'».

 

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El propio artista admite que la presión, el ritmo frenético y las expectativas terminaron pasándole factura. Una experiencia que, aunque compleja, ha servido para romper con ciertos estigmas. Incluso quienes parecen transmitir alegría permanente también atraviesan momentos difíciles.

Ese proceso de introspección no se quedó solo en lo personal. También ha tenido un reflejo directo en su música. Nexo, su nuevo trabajo, nace precisamente de esa etapa de reconstrucción. Más que un disco, se presenta como una vía de canalización emocional en la que el artista ordena vivencias y redefine prioridades.

En esta nueva fase, apuesta por un enfoque menos centrado en la exigencia externa y más conectado con el disfrute real. Vuelve a como él dice «al Nil del principio, al de las guitarras de Fito y Fitipaldis y Pereza». Una filosofía que también marcará su regreso a los escenarios con la gira que arranca el 8 de mayo.

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