
Fue en 2022 cuando todo cambió. En plena vorágine de conciertos y éxitos, el cantante se enfrentó a una realidad que no podía seguir ignorando porque no estaba bien. Así lo ha explicado en una entrevista para la revista ELLE, donde reconoce que tuvo que sentarse con su equipo y decir en voz alta lo que llevaba sintiendo desde hace tiempo: «Tengo que parar, lo estoy pasando mal».
Lejos de ser una decisión impulsiva, aquel parón supuso un ejercicio de honestidad personal. El cantante de Libertad se dio el tiempo necesario, más de un año, para reconectar consigo mismo y qué estaba pasando detrás de esa imagen pública asociada a la felicidad constante. «El 20 de abril de 2024 empiezo la gira de ‘Lugar Paraíso’, actúo en el Palau Sant Jordi, y, en cuanto me subo a la tarima, me viene todo de golpe y pienso: ‘Esta era la cura'».
El propio artista admite que la presión, el ritmo frenético y las expectativas terminaron pasándole factura. Una experiencia que, aunque compleja, ha servido para romper con ciertos estigmas. Incluso quienes parecen transmitir alegría permanente también atraviesan momentos difíciles.
Ese proceso de introspección no se quedó solo en lo personal. También ha tenido un reflejo directo en su música. Nexo, su nuevo trabajo, nace precisamente de esa etapa de reconstrucción. Más que un disco, se presenta como una vía de canalización emocional en la que el artista ordena vivencias y redefine prioridades.
MÁS SOBRE: