
El espacio abordaba el caso de una habitación en Barcelona ofertada por 420 euros mensuales con una condición concreta: no aceptar a personas que consuman carne en la vivienda. Tras emitir un vídeo con reacciones al anuncio, muchas de ellas críticas, el programa conectó en directo con Irene, una de las inquilinas del piso anunciado.
Durante la conversación, la joven defendió su postura explicando que no se trataba de excluir a nadie, sino de establecer una preferencia de convivencia basada en hábitos alimentarios. «Nuestra preferencia es que sea vegetariano o vegano. Nuestra condición es que no se puede cocinar carne en el piso», llegó a matizar en directo. Además, denunció que la repercusión del anuncio había derivado en comentarios ofensivos que, según afirmó, respondían a prejuicios como «pura misoginia y catalanofobia».
us ho dedico https://t.co/Z1HIJz1Li1 pic.twitter.com/L1GtiWhwQh
— Irene GM (@Ire412002) April 15, 2026
Sin embargo, el momento más controvertido llegó al finalizar la entrevista. Irene criticó abiertamente al programa por no centrarse en el problema estructural de la vivienda: «Lo único que hacéis invitándome aquí es difundir y hacer un altavoz de los discursos de odio. Esto no es la noticia, la noticia es el precio de la vivienda en Barcelona por culpa de los especuladores y los fondos buitre«.
La intervención fue más allá cuando mencionó directamente a Ana Rosa a quien acusó de «especular con la vivienda». Unas declaraciones que provocaron la reacción de la propia Patricia Pardo: «De verdad, qué mala leche eh, Irene. Qué poco nos conoces, qué poco respeto y qué poca gratitud demuestras».
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