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¿Por qué decimos que da mala suerte el número 13?

12/07/2018, a las 01:04

No nos aclaramos del todo. Para algunos, el 13 es sinónimo de mala suerte e incluso le dedican canciones para evitar su maleficio. Para otros, es su número favorito para jugar a la lotería y, de hecho, es el primero que se agota. ¿Por qué tanta duda sobre el gafe de este número?

Origen histórico de esta superstición

Según parece, el rey de Babilonia no incluyó la regla número 13 en el código de Hammurabi allá por el 1760 antes de Cristo. Después se ha comprobado que fue un escriba despistado el que se saltó el número no se sabe si por tener ganas de acabar («¡Tanto código y tanta regla! ¡Hombre, ya!» cuentan que gritó una tarde) o porque no le gustaba demasiado el 13.

Otras teorías afirman que el 12, que marca nuestro tiempo en número de horas y de meses, es el dígito perfecto, por lo que el que viene detrás sería como el coche escoba de las inmundicias de la perfección. Igualmente, 13 fueron los presentes en la Última Cena y ya sabéis cómo terminó la cosa.

Diversos detalles más, producidos más por la obsesión que por un análisis adecuado de los hechos, llevan a recordar que las escaleras por las que subían los condenados a la horca tenían 13 peldaños y que el que juega al 13 en un casino tiene que dejar las llaves de su casa para pagar la tremebunda deuda que contrae tras una noche aciaga.

Como curiosidad, en Estados Unidos se le teme como a un nublado al viernes 13 en lugar de al martes. Sin embargo, las estrellas que coronan la cabeza del águila que se encuentra en algunos billetes de dólar son 13, así como las flechas que agarra con una de sus patas. Son varios los hoteles, edificios oficiales, pabellones deportivos y similares que no incluyen el 13 ni entre sus plantas ni en sus butacas. En Italia no es posible comprar un décimo acabado en 13. La Fórmula 1 se apunta a esta tradición y no usa este número para ninguno de sus pilotos.

La suerte va por barrios

Si hubiera algún motivo específico, sería lógico que en cualquier país del mundo se evitase este número. En China, por ejemplo, es el cuatro el que genera esta desconfianza. En otros países el número cambia dependiendo de una serie de motivos que nadie ha comprobado, pero que parecen estar de plena vigencia.

Fue curioso cómo, en 2013, hubo varios artistas que tuvieron los mayores éxitos de su carrera. Es decir, si bien hay que respetar la superstición porque no deja de ser parte de la personalidad humana, no es menos cierto que resulta muy conveniente no mirar tanto el calendario y dedicarse a disfrutar algo más de la vida.

Si nos ponemos trascendentales, podemos pensar que es el destino el culpable de lo que nos ocurre, por lo que lo mismo te sucederá el 13 que el 14 o el 28. Se te recomienda, si te gusta este número, que lo disfrutes todo lo posible. No te cortes y no dejes nunca que la historia te marque lo que tienes que hacer o no con tu vida.

Así que ya sabes, el próximo martes 13 te vistes de amarillo, pasas por debajo de una escalera, te montas en un barco, te casas y compras lotería. Estaremos encantados de que nos cuentes cómo te ha ido tras haber retado de esta forma a la suerte. Que nos lo cuentes…si sobrevives, claro está.

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