Mantén tu pecho a raya sin cirugía ¡reta a la gravedad!

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El pecho femenino apenas tiene tejido de sostén. Lo sujeta únicamente la piel del escote. Y claro, con la edad, la piel también envejece y pierde turgencia.

El colágeno y la elastina son las dos proteínas que mantienen la elasticidad de la piel. Pero con el tiempo y la tracción las fibras de colágeno se van rompiendo y vamos perdiendo tanto colágeno cómo elastina, lo que provoca una caída progresiva del pecho, una caída que es mayor cuanto mayor es el tamaño del pecho.

Pautas que pueden ayudarte

Intenta evitar los cambios bruscos de peso. Hay circunstancias como el embarazo en las que el pecho cambia de forma drástica.

Es conveniente mantener la zona muy hidratada con una crema o aceite específico. Andar recta y tonificar la musculatura pectoral también te ayudará.

Terminar la ducha con un chorro de agua fría sobre los senos será suficiente para tonificar la piel y mantenerla tersa, estimularás así la circulación y tonifican la piel.

La alimentación es muy importante, aguacate, pescado azul y verduras contienen vitaminas que te ayudarán a cuidar el tejido.

 

Y si esto no es suficiente puedes recurrir a un tratamiento estético sencillo y no invasivo cómo la radiofrecuencia, un tratamiento mediante la aplicación de calor y una radiación polarizada se fomenta la producción de colágeno.

Las mascarillas naturales a base de manteca de Karité y aguacate junto con una sesión de radiofrecuencia activa la producción de colágeno y elastina.

 

 

 

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