¡No todo vale! Te enseñamos a poner límites sanos en tu relación

Cuatro consejos fundamentales para poner límites y forjar una relación sana

María Aragonés
Archivado en: Abel Pintos  •  

Todos sabemos que poner límites es muy importante para estar en paz con nosotros mismos y con nuestra pareja. Pero como de costumbre, la teoría es mucho más fácil que la práctica. A la hora de la verdad, es muy difícil saber cuándo necesitamos poner límites y cómo podemos establecerlos. Por eso hoy, en ‘Qué falló en lo vuestro’, te explicamos lo que debes saber para poner límites sanos en tu relación.

Elige el momento adecuado

Decirle a tu pareja que tenéis necesidades diferentes es una conversación necesaria pero delicada. Por eso debemos encontrar el mejor momento posible para abordarla. Los dos tenéis que estar tranquilos y relajados para expresaros lo mejor posible. El objetivo es llegar a un acuerdo a través del entendimiento.

 

Los límites son positivos

Poner límites no es un acto egoísta ni autoritario. De hecho, es una muestra de amor y de respeto hacia tu pareja. Significa que, aunque algunas cosas os puedan molestar, seguís apostando por la relación y queréis cooperar para que sea lo más sana posible. Por lo tanto, no tiene sentido discutir ni ponerse a la defensiva.

La importancia del “no”

Debemos aprender a decir que no en todos los aspectos de nuestra vida, especialmente en la pareja. Solemos pensar que vamos a herir los sentimientos de nuestra pareja, pero pocas veces pensamos en los nuestros o en las consecuencias que tendría para la relación alargar una mentira. Es mucho más sencillo y sano de lo que parece.

 

Sinceridad y coherencia

Es importante que a la hora de poner límites seamos transparentes y expresemos de forma clara cómo nos sentimos. También es fundamental que respetemos los límites que necesite nuestra pareja de la misma forma que él o ella respeta los nuestros. Una relación es bidireccional en todos los aspectos y no podemos pedir a la otra persona más de lo que nosotros mismos le aportamos.

 

En resumen: Poner límites es beneficioso para la pareja porque implica que ambas partes se comuniquen y limen asperezas en su relación. Pero para que esto funcione, es importante hacerlo de forma sincera, transparente y coherente.