Cría niños felices con la regla de los nueve minutos

Además les harás sentir seguridad y confianza en si mismos

Ana Más

Seguramente te cuestiones a menudo si estás criando a tus hijos dándoles las suficientes herramientas para que en un futuro sean adultos empáticos, felices, cariñosos y exitosos y sobre todo felices. Hace unos días te hablábamos en este sentido, del proyecto Making Caring Common (“Hacer de la solidaridad algo común”), una iniciativa de la Escuela de Educación de Harvard, que basándose en el análisis de estudios científicos han revelado cómo criar niños con empatía y felices.

Parece que hay cinco tips esenciales en este sentido:

  • tiempo de calidad y atención
  • predicar con el ejemplo
  • inculcarles la ayuda a los demás
  • practicar la gratitud
  • practicar la resilencia

Y es que en esto de conseguir criar niños felices y exitosos, la regla de los nueve minutos puede serte de gran utilidad, te contamos en qué consiste, además promete crear una profunda conexión con ellos.


Cría niños felices, ¿qué es la regla de los nueve minutos?

 

Algo esencial para que nuestros hijos desarrollen una autoestima alta, sean felices y logren lo que se propongan es prestarles atención, darles cariño y amor y escucharlos, además por supuesto de aconsejarles. Todo esto les dará seguridad y lo más probable es que cree un fuerte vínculo entre los dos.

En este sentido la regla de los nueve minutos se ha vuelto viral, consiste en prestarles toda tu atención en tres momentos del día durante tes minutos, que puedes alargar todo lo que quieras. Lo importante es que el tiempo que les dediques sea tiempo de calidad en el que ellos sean tu prioridad y no les prestes atención a nada más que a ellos.

Esos primeros tres minutos debes dedicárselos por la mañana, despiértale con palabras tiernas y cariñosas, con paciencia y sin prisas. Así conseguirás que empiece el día feliz y seguro, además de con confianza en si mismo.

Así, comenzará el día de la mejor manera, muy feliz, y lo harás sentir seguridad y confianza, dispuesto a comerse el mundo.

Cuando llegue del cole dedícale los otros tres minutos, pregúntale cómo le ha ido, que ha hecho, a qué ha jugado y qué ha comido o simplemente deja que te cuente lo que quiera.

Y reserva los otros tres minutos para antes de ir a dormir, aunque probablemente tengas que invertir un poco más de tiempo en acostarles, leer con ellos un cuento o dos y llenarlo de mimos y frases que levanten su autoestima.

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