Kamiwaza, la asignatura japonesa que todos los niños deberían tener

Es lo que propone Fernando Botella, autor de "Salta contigo. ¿Y si eliges ser valiente?"

Ana Más

Kamiwaza, la asignatura japonesa que todos los niños deberían tener. Esto al menos es lo que recomienda Fernando Botella, experto en formación y desarrollo de ejecutivos y directivos y autor de «Salta contigo. ¿Y si eliges ser valiente?», en una entrevista a ABC.

Un libro en el que resume los quince principios esenciales para saber arriesgar en la vida, algunos de los cuales son:

  1. «Ser consciente de que todos nuestros actos tienen consecuencias y que debemos asumirlas»
  2. Aceptar que la realidad de la que partimos porque de lo contrario nos estaríamos autoengañando,
  3. Interiorizar que la voluntad es nuestro mayor superpoder, aquel que nos permite mantener el esfuerzo de manera continuada en el tiempo,
  4. Sudar la camiseta, no abandonar el partido hasta que se termina de jugar la ultima bola 
  5. Ser agradecido y generoso con las personas con las que interaccionamos y colaboramos durante la travesía y nos ayudan a lograr nuestros objetivos.»

El autor define Kamiwaza  cómo “divinidad del ser humano”, pero traducida en la capacidad de hacer en cada momento lo que debemos hacer aunque esto nos desagrade o nos de miedo. El Kamiwaza nos ayuda a «inhibir ese temor y a actuar con valentía, perseverancia y pensamiento critico.»


Kamiwaza, la asignatura japonesa que todos los niños deberían tener

niños colegio recuperación pediatrasclases bulo

En Japón se imparte en los colegios en la rama de las artes y es que es el arte del atrevimiento, tan importante o más que las matemáticas o la lengua, una asignatura que el autor cree que debería enseñarse en todos los colegios del mundo.

Y es que para Botella es fundamental educar a los hijos en la valentía, enseñarles que este es un mundo para valientes y que entiendan la importancia de que ellos lo sean y afirma, «y, cuidado, porque con valentía no me refiero a enseñarles a ser insensatos, sino a atreverse a afrontar con naturalidad las muchas incertidumbres que se les van a presentar durante su vida».

Y para ello considera esencial educar con el ejemplo. Y es que a menudo los padres estamos llenos de temores que trasmitimos en muchas ocasiones a nuestros hijos. Por eso explica que «Lo ideal es enseñar a los niños desde pequeños que lo normal es vivir en entornos de inseguridad, porque el mero hecho de comprender esta realidad les va a hacer más fuertes cuando sean adultos.»

Una buena técnica es acompañarlos en sus retos, estar cerca de ellos en momentos cruciales en los que nuestros hijos afronten diferentes desafíos, pero no para resolvérselos, sino para entenderles, escucharles y preguntarles e indagar sobre qué inseguridades tienen y ayudarles a superarlas. Dejar que se equivoquen y aprendan y enseñarles que «a veces no queda más remedio que tomar algunos riesgos para avanzar. Que necesitan atreverse a hacer cosas. A dar el salto. Sin incurrir en la imprudencia, pero tampoco en el conformismo.»

MÁS SOBRE: