persianas

El producto para dejar tus persianas como nuevas y que tienes siempre a mano

Te quedarán impecables y es muy sencillo de usar

Ana Más

Una de las rutinas de limpieza que más solemos postergar es la de limpiar las persianas, sobre todo por el tiempo, esfuerzo y sobre todo dificultad que lleva hacerlo. Sin embargo no debemos olvidarnos de hacerlo ya que acumulan mucha suciedad por la incidencia del sol y de la polución. Hay algunos trucos que podemos emplear a la hora de hacerlo.

Es mucho más sencillo limpiarlas por dentro que por fuera, sobre todo si el acceso al exterior es complicado. Debemos tener en cuenta también, el material del que están hechas (madera, PVC, plástico, aluminio…), para usar así uno u otro producto, además del color, el blanco es el más difícil. Si son de PVC desmontables, la mejor forma de limpiarlas es desmontarlas y sumergirlas en la bañera con agua y jabón.

Hay productos, muchos de ellos se publicitan en Instagram, que pueden facilitarte la tarea de limpiar las lamas con agua, jabón, vinagre o amoniaco, por ejemplo los cepillos con esponjas extraíbles que puedes limpiar después de usarlas o los cepillos con tres patas, muy útiles para limpiar las  venecianas sin grandes esfuerzos. Pero sin duda este te va a encantar ya que lo venden en cualquier supermercado o incluso lo tienes ya en casa, te hablamos del jabón neutro.


Persianas cómo nuevas con este producto que seguro tienes en casa

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Si puedes acceder a la parte de fuera fácilmente a ellas, bastará con bajar parcialmente la persiana de manera que las lamas queden abiertas y podamos limpiar las ranuras dónde más suciedad se acumula. Si no puedes acceder al exterior, abre el cajón superior donde se enrolla y ve limpiando con un cubo con agua y jabón neutro la parte que se ve de la persiana enrollada, luego ve  desenrollando poco a poco hasta no ver la parte que has limpiado.

Primero utiliza  un cepillo de cerdas blandas  y limpia de arriba abajo, después aspírala por fuera y por dentro y el tercer paso es pasar la bayeta con agua y jabón neutro, de izquierda a derecha y de arriba abajo. por último seca con un trapo de algodón y déjala desenrollada para limpiar ahora el interior.

 

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