Rocío Carrasco cierra la puerta a una posible reconciliación con su hija

Carrasco, que ha acudido por primera vez a "El programa de Ana Rosa", responde a todos los asuntos familiares.

Guss González

Tras meses de polémica, Rocío Carrasco ha accedido, por primera vez, a sentarse en el plató de «El programa de Ana Rosa», el mismo lugar desde el que su hija, Rocío Flores, suele lanzar mensajes a su madre.

La tertulia comenzaba anunciando la emisión de la próxima entrega de «Montealto: regreso a casa», aunque era inevitable tratar todos los asuntos abiertos en torno a las revelaciones de la docuserie.

Uno de los puntos donde más se ha detenido la tertulia giraba, obviamente, en torno a la relación de madre e hija. Flores, por su parte, acababa de señalar a Fidel Albiac amenazando con hablar y lanzando un gancho a la audiencia: «… si cuento mis vivencias se cae España».


Carrasco, sobre estos asuntos, contestaba a los tertulianos. «Me encantaría reescribir mi historia… Qué duda cabe de que si pudiera hacerlo mis hijos estarían conmigo hoy por hoy», comenzaba su alegato.

«No hubiera cometido algunos errores que cometí y que asumí cuando hice el documental. Por ejemplo, darle la custodia compartido a un psicópata porque no quería causar daño a dos niños pequeños. Si pudiera hoy por hoy la cosa sería diferente», aclaraba.

Rocío Carrasco en "El programa de Ana Rosa"
Imágenes de Mediaset

 

Rocío Carrasco se sincera

 

Pero la pregunta que estaba en la cabeza de todos era la de una posible reconciliación madre-hija. A esto, Rocío ha contestado de una manera extraordinariamente sincera.

«Yo no estoy capacitada emocional ni medicamente ni físicamente para dar pasos que se me piden a continuo. Las circunstancias no son las más adecuadas», explicaba la hija de Rocío Jurado.

«Tengo esperanza de que algún día se pongan las cosas en su sitio y cada uno sea consecuente y consciente. Necesito tiempo para recuperarme. Es una puerta, simplemente. Esa puerta, de momento, se va a quedar así. Yo voy a apartar este tema a un lado», ha decidido.

Los tertulianos también han querido conocer de primera mano sus vivencias sobre la paliza que Flores le propinaba a su madre en 2012, terminando en sentencia condenatoria. Rocío, respondía mostrando muy afectada.

«Creo que lo que he contado sobre ese episodio de mi hija solo ha sido lo imprescindible para que lo que estaba viviendo se entendiera», explicaba.

«Lo he contado con todo el dolor de mi corazón, pero era la única manera de que esos 20 años que he estado mermada y enterrada en vida se entendieran. Sin haber contado eso que es la obra maestra del ser no se hubiera contado absolutamente nada», opinaba.

«A mi hija la voy a dejar a un lado… El volver a narrar lo que ya he contado con todo el dolor de mi corazón solo genera daño. A mí me mata y a ella le causa dolor. Vamos a centrarnos en la otra parte de mi vida para seguir adelante», ha decidido en un intento por proteger a su hija.