
Ha ocurrido en Ribérac, al sudoeste de Francia, donde la situación ha llegado a tal punto que decidieron lanzar una oferta de empleo en redes sociales con un tono humorístico y llamativo. «¡Tu farmacia de Ribérac busca un chico guapo, alto, bronceado, bien musculado, con abdominales marcados, sexy, atento y divertido!«, reza el anuncio que compartían a través de sus redes sociales y que ha conquistado a tantos.
El vídeo no tardaba en hacerse viral, consiguiendo inesperadamente el objetivo de la farmacia: lanzar un grito de auxilio en mitad de una situación insostenible.
Nathalie Sala es la única farmacéutica habilitada en el establecimiento y trabaja a jornada completa sin posibilidad de descanso. Y es que aunque cuenta con el apoyo de estudiantes en prácticas, la ley francesa impide que estos asuman ciertas responsabilidades, lo que limita gravemente la operatividad del local.
«Estoy sola a tiempo completo. Siempre debe haber un farmacéutico presente; si no, no podemos abrir», explicaba esta a France Info. Una tarea que se ha complicado con los años, ya que en Francia los farmacéuticos han asumido nuevas funciones como la vacunación y el diagnóstico de enfermedades menores.
No por ocurrir tras nuestras fronteras la situación nos debe resultar lejana. De hecho, es algo que debe preocuparnos enormemente, y es que nuestro país también sufre esta falta de personal sanitario, especialmente en las localidades pequeñas.