
Alejandro Sanz concedía una profunda entrevista para El País en la que ha querido sacar su lado más personal para expresar lo que significa para él la música, sus momentos más delicados y sus grandes apoyos en el mundo artístico.
Cuando el periodista preguntaba al madrileño cómo la música puede ayudarnos, Sanz lo tuvo claro: «Tiene el poder de ponerle un foco a las cosas. La música sirve de refugio, pero no de solución. No somos trincheras, somos búnkeres. Es muy diferente».
Además, exponía su miedo a crear una conexión tóxica con la profesión que le ha acompañado durante toda su vida: «He aprendido a convivir con ella porque la necesito, pero no quiero ser dependiente de ella en el sentido de tener que cubrir todas mis expectativas emocionales con ella. Así que también he de seleccionar mucho. Es como si eres cocinero y te lo comes todo. No se puede comer de todo».
Asimismo, se sinceraba sobre una de sus épocas más oscuras y la impotencia de quienes se toman la libertad para cuestionar u opinar sobre los sentimientos de los demás: «Yo he estado triste y no se parecía nada a lo que yo he sentido cuando me han diagnosticado una depresión. Así que me dan ganas de decir: usted deje de juzgar si lo que tengo yo se llama de una forma o se llama de otra».
También recordaba el gran vínculo que le une a Shakira: «Es un ser especial. Yo siempre digo que es mi planeta favorito de todo este universo de la música. Ella manda, básicamente«. Y destacaba la importancia de sus encuentros en el estudio: «Me encanta trabajar con ella porque es súper perfeccionista, muy trabajadora, intenta no solo estar bien ella, sino que yo también lo esté».
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