
Este pequeño aparato luminoso, diseñado para colocarse sobre el techo del coche y emitir una señal visible a larga distancia, incorpora tecnología de conectividad y emisión electromagnética. Y ahí es donde surge la preocupación.
Varios médicos han advertido de que las ondas electromagnéticas que emite la baliza V-16 podrían interferir, en casos concretos, con el funcionamiento de los marcapasos. Aunque no se trata de un riesgo generalizado ni inmediato, los especialistas insisten en que las personas más vulnerables deben estar informadas.
Según explica en el programa radiofónico El món a RAC1 el Dr. Manel Castellà, jefe de Cirugía Cardiovascular del Hospital Clínic de Barcelona, algunos marcapasos antiguos o especialmente sensibles podrían verse alterados si se encuentran muy cerca de la baliza encendida durante un tiempo prolongado. Esto no significa que vaya a provocar un fallo grave, pero sí posibles desajustes temporales que conviene evitar.
La recomendación médica es clara: ser prudente y no alarmar. Los especialistas insisten en que la baliza V-16 sigue siendo un elemento de seguridad muy útil y que el riesgo es bajo, pero aconsejan tomar ciertas precauciones: