
Si algo nos ha enseñado el LUX Tour de Rosalía es que un confesionario puede dar mucho de sí. La artista ha convertido este espacio en uno de los momentos más esperados de su gira, donde invitados como Aitana, Métrika o, recientemente, Young Miko han compartido historias y confesiones sobre exparejas.
Ahora ha sido el turno del gaditano. En su caso, el confesionario no estaba sobre un escenario, sino en el plató de El Perro Andaluz. Y una de las preguntas de Manu Sánchez terminó llevando la conversación hasta un lugar bastante más personal: su dormitorio.
La UCO quiso saber qué le daría vergüenza que encontrase si entrase en su casa sin avisar. El cantante lo tuvo claro. «Yo no tengo mucho que ocultar en mi casa», explicó, antes de reconocer que sí existen algunas cosas que preferiría que no conocieran. El motivo también lo dejó claro: «Por respeto a la familia».
La respuesta despertó inmediatamente la curiosidad de Manu Sánchez, que no tardó en tirar del hilo. El presentador incluso confesó que, hasta ese momento, estaba más pendiente de lo que iba a ocurrir después en el programa que de la respuesta de Antoñito. Pero esas palabras cambiaron el rumbo la conversación.
Fue entonces cuando apareció uno de los detalles más atrevidos de la entrevista. Antoñito Molina contó que tiene una mesita al lado de la cama con «un telescopio» y algunas cosas más. Teniendo en cuenta las palabras de antes de Manu Sánchez, más o menos se puede intuir de por dónde iba el gaditano: «No sé por qué ahora mismo pienso en juguetes sexuales».
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