
El momento más esperado por fin ha llegado. Lucía Pombo y Álvaro López Huerta, que a comienzos de año sorprendieron a todos con la feliz noticia de que iban a ampliar la familia cuatro años después de darse el ‘sí, quiero’, ya están descontando las horas para tener en brazos a su primera hija. La pequeña, a la que llamarán Lola Belén, está a punto de nacer y la pareja no ha podido ocultar su enorme ilusión a través de las redes sociales.
La piloto y el empresario han compartido dos imágenes de lo más reveladoras con las que confirman que la llegada al mundo de su primogénita está más cerca que nunca. Equipados con maletas de mano y mochilas preparadas para pasar la noche fuera, el matrimonio se encuentra ya en la semana 41 de gestación. «Nos vamos», escribía la creadora de contenido junto a la primera instantánea, acompañada de un trébol de cuatro hojas y un corazón blanco.
En las fotografías es más que evidente la sonrisa y la complicidad de ambos: mientras posaban radiantes ante la cámara, más tarde se les veía dentro del coche, cogidos de la mano mientras Álvaro conducía hacia el centro hospitalario.
Apenas unas horas antes de poner rumbo al hospital, la hermana mayor de María y Marta Pombo confesaba lo ilusionada pero también agotada que se sentía en este último tramo del proceso: «Muy bonito todo, pero necesito pasar ya de capítulo».
A pesar de que el equipo médico la tranquilizó asegurándole que aún contaba con líquido amniótico suficiente y le aconsejó que «espere sentada», Lucía admitió que la recta final se le estaba haciendo cuesta arriba: «Igual que he pasado un embarazo buenísimo, estos últimos días están siendo duretes».
La expectación de la pareja y la impaciencia por conocer a la pequeña llevaron a la piloto a plantearse todas las opciones: «Si ella se quiere quedar ahí y no hace nada por salir, yo estoy valorando la inducción al parto, porque creo que ya es hora». Y es que, aunque ha disfrutado al máximo de casi toda la gestación, los días previos al parto han venido acompañados de achaques físicos molestos: «Estos días están siendo muy incómodos, de dolor, ciática, pubalgia, insomnio e incertidumbre», explicaba, añadiendo además que «encima, como no te puedes tomar nada, está siendo complicado«.
Fue el pasado mes de abril cuando la pareja dio a conocer el nombre completo que llevaría su primera hija: Lola Belén. Se trata de una elección con un profundo significado emocional que va mucho más allá de un simple gusto estético.
Mientras que Lola es el nombre favorito del matrimonio, Belén es un emotivo homenaje que Lucía ha querido rendir a su íntima amiga Belén Domínguez, quien desgraciadamente falleció el año pasado a causa de un cáncer intramedular. Un precioso gesto de amor que la pequeña llevará siempre consigo desde el día de su nacimiento.