
Ahora, el artista ya tiene puesta la mirada en el futuro, en el nuevo disco que publicará a lo largo de los próximos meses y del que ya hemos podido conocer su nombre, su portada y un poco de su intrahistoria.
Pese a llevar casi 30 años formando parte de la industria musical de nuestro país, David DeMaría sigue teniendo las ganas intactas y ya se encuentra preparando el que será su nuevo disco, que llegará bajo el título ‘La puerta mágica’. Y no está escogido al azar, ya que, tal y como él mismo ha explicado a través de su cuenta oficial de Instagram, tiene un significado muy especial.
«El título de “La puerta mágica” sugiere una historia cargada de misterio, fantasía y posibilidades. La palabra “puerta” evoca un umbral, un paso hacia lo desconocido o un cambio significativo, mientras que “mágica” implica elementos sobrenaturales, encantamientos o un mundo donde las reglas de la realidad se transforman. Podría tratarse de una narrativa sobre un viaje, ya sea físico, emocional o espiritual, donde cruzar esa puerta lleve a los oyentes a un lugar inesperado, lleno de maravillas, rarezas o desafíos. La idea es crear en la mente imágenes de un portal que conecta mundos paralelos, una aventura sensorial épica, una metáfora sobre descubrir algo nuevo en uno mismo«, ha escrito el artista junto a un vídeo en el que podemos verle ensayar con su hijo.
Y la portada del álbum, en la que él es el protagonista, también está cargada de simbolismo; en ella, David DeMaría aparece cruzando una puerta ubicada en la orilla del mar, mirando al frente, rodeado de olas y acompañado de un cielo completamente azul, reflejando un sentimiento de completa libertad y seguridad para avanzar hacia esta nueva etapa, con la que cumplirá un sueño muy importante para él.
En un momento como el actual en el que los vinilos vuelven a estar más de moda que nunca, David DeMaría lanzará el primero de su trayectoria musical, alcanzando un logro soñado del que ha hablado Mara, la encargada de la dirección creativa del proyecto: «Todo empezó cuando David me contó que, en 25 años de carrera, nunca había sacado un vinilo y que ahora sentía que era el momento. Tenía clara una idea: una puerta en el mar. No buscaba una imagen de librería. Necesitaba una imagen con identidad propia, pensada exclusivamente para este disco. Fue entonces cuando asumí la dirección visual del proyecto. Estudié sus portadas anteriores para asegurarme de que la nueva imagen marcara un punto de inflexión visual, con un aire fresco, nuevo y distinto, acorde al momento que estaba viviendo: renacer, nueva etapa, luz. Pensé la música para ser escuchada. El vinilo para ser tocado. Y la imagen como el lugar capaz de sostenerlo todo».