Bibiana Fernández

Bibiana Fernández se sincera sobre su compleja infancia en ‘MasterChef Celebrity Legends’: «Yo de Tánger no huía»

La actriz habló sobre sus difíciles orígenes familiares que la llevaron a abandonar su hogar siendo una niña

Veronica Orcajo

El estreno de MasterChef Celebrity Legends dejó un instante de profunda emoción televisiva durante la prueba de exteriores. Bibiana Fernández, una de las figuras más carismáticas del panorama artístico nacional, se abrió en canal ante su compañera Ruth Lorenzo para revivir los episodios más duros de sus primeros años de vida en Tánger y el motivo real que la impulsó a poner tierra de por medio siendo apenas una preadolescente.

Bibiana Fernández: el peso de la familia y el deseo de crecer

Lejos de guardar rencor a su lugar de origen, la artista quiso matizar cómo recordaba aquella etapa fundamental de su vida. «Yo de Tánger no huía», comenzó explicando la colaboradora ante la atenta mirada de la cantante murciana. «En Tánger estaba lo que yo más quería, que era mi familia. Pero a veces mi familia era una tapadera, me impedía crecer, todo lo que sucedió con ellos, se separaron… Dentro de eso, dentro de esa familia, yo era el sol de ese sistema», confesó con absoluta naturalidad.

Aquella dinámica terminó por empujarla a tomar las riendas de su propio camino antes de alcanzar la mayoría de edad. 

@mchef_es “De Tánger no huía de nada, allí estaba lo que más quería que era mi familia” #MasterChef #MCCLegends #television #bibianafernández ♬ sonido original – MasterChef España

«Yo todo lo que hice hasta los 18 era por ellos. Y pensé que ya había pagado el precio y que podía irme. Llegué a Málaga a los 13,14, estaba en un internado. Yo estoy hecha de recortes de sueños», relató la actriz evocando sus comienzos lejos del apoyo paterno.

La juventud de Bibiana Fernández marcada por las adversidades 

Esta confesión se suma a las vivencias que la propia intérprete ya había compartido en el programa de Bertín Osborne sobre la inestabilidad de su hogar: «Todos estábamos en una portería y durmiendo en una habitación por turnos porque mi padre trabajaba por la noche». Un contexto de precariedad y ausencias en el que la propia Bibiana cumplía un rol de madurez prematura:

«A las 8:00 me recogía para ir al cole y si no venía, iba a buscarle por los bares con 8 años. No distinguía la realidad de la ficción».

Fue precisamente tras esta etapa cuando la actriz decidió dar el salto a Marbella con el pretexto de realizar un curso de formación profesional, encontrando allí la independencia que ella necesitaba para crecer sin las ataduras del entorno familiar. Su magnetismo y su arrolladora personalidad en los años 80 no pasaron desapercibidos para sus compañeros de profesión, tal y como rememoró el propio Antonio Banderas durante el cocinado de la prueba de exteriores: «Yo me acuerdo de algunas noches que íbamos con el grupo de Almodóvar. Esta paraba el tráfico».

Historias cruzadas de superación con Ruth Lorenzo y Antonio Banderas

El relato de Bibiana sirvió para que la propia Ruth compartiera los obstáculos que atravesó en su juventud. «Yo crecí en Estados Unidos como inmigrante irregular. Desde los 9 hasta los 16. Me llevó mi madre. No nos dieron papeles”, recordó la solista, añadiendo que tuvo que fajarse desde muy temprana edad: «Tuve que trabajar desde bastante pequeña en un almacén de una hamburguesería”.

La cantante reconoció que su suerte cambió al ver el impacto global de Banderas en el cine hollywoodense:  «Iba a todos los concursos de canto y siempre quedaba segunda, tercera… por no ser rubia con los ojos azules”, remarcó la cantante sobre los prejuicios que sufrió en suelo estadounidense.

Ante estas palabras, el propio autor malagueño corroboró el giro que dio la industria a finales de los 90: «Cuando llegué a Estados Unidos me dijeron, tú estás destinado a hacer villanos. Tres años después de ello, yo tenía una capa, una máscara, y el malo era rubio, hablaba inglés, y yo era el bueno. Las cosas cambiaron muy pronto en muy poco tiempo”. Tres testimonios de resiliencia y éxito que terminaron por redondear una noche inolvidable en el concurso culinario.