Abraham Mateo

Crónica: Abraham Mateo convierte Quintanar de la Orden en un viaje por sus 20 años y estrena una nueva canción

El gaditano repasó sus grandes éxitos en una noche marcada por su pasión por el baile y un homenaje a Shakira

Alba García-Fogeda

Si una carrera musical pudiera ordenarse en capítulos, el concierto de Abraham Mateo en Quintanar de la Orden habría sido una forma de recorrerlos todos en una sola noche. El gaditano llevó hasta el escenario dos décadas de canciones, aprendizajes y momentos que han marcado su camino, pero también dejó espacio para lo que todavía está por escribir.

El Campo de Fútbol de Quintanar se quedó pequeño para recibir al cantante gaditano. El recinto fue llenándose hasta dejar una imagen que resumía bien la expectación alrededor de una noche que, además de repasar sus 20 años de carrera, tuvo espacio para alguna sorpresa.

Porque entre los grandes éxitos que ya forman parte de su repertorio también hubo sitio para mirar hacia delante. El gaditano cantó en directo Así, su reciente colaboración con María Becerra, y durante unos segundos dejó escuchar una canción que todavía no ha visto la luz y cuya base transportó al público rápidamente a Hips Don’t Lie de Shakira.

20 años caben en una noche para hacer brillar a Abraham Mateo

Las primeras canciones pusieron en marcha un repertorio que Abraham Mateo ha ido recuperando durante los conciertos de este verano. Are You Ready?, Kill the lights y Loco Enamorado llevaron el concierto rápidamente al terreno del baile, antes de dar paso a otros de los grandes títulos que forman ya parte de él.

¿Qué ha pasao?, Solonely y Bai-lala fueron llevando el repertorio por las diferentes etapas, pero fue con Maníaca cuando llegó uno de los momentos más esperados tanto para jóvenes como para generaciones más mayores. La canción, incluida en su álbum Insomnio, parte de un clásico que muchos de los asistentes reconocieron desde el inicio de la melodía: Maniac, de Michael Sembello. La versión de Abraham Mateo toma ese recuerdo de los 80, que muchas veces tiene presente por sus referentes musicales, y lo lleva a su terreno.

El setlist también permitió bajar el ritmo y dejar que la voz del artista gaditano tomara el protagonismo. Hoy tengo ganas de ti fue uno de esos momentos en los que el concierto cambió de registro. El público acompañó al artista con las linternas de los móviles y convirtió la canción original de Alejandro Fernández en uno de los temas más bonitos de la noche.

Algo parecido ocurrió con Quiero decirte. La canción, que forma parte de una de las colaboraciones más importantes de su historia junto a la malagueña Ana Mena, volvió a encontrar en Quintanar una respuesta inmediata. Y es fácil entender por qué: cuando Abraham Mateo entona aquello de «Quiero decirte que lo siento, que te echo de menos», el público no tarda en hacerle los coros y acompañarle en cada frase.

Después, el cantautor volvió a subir las pulsaciones con Plan de hoy, Clavaíto y Angelito sin alas. El cambio se notó enseguida en el campo de fútbol, con el público volviendo a bailar y cantar mientras el artista recuperaba la parte más urbana y festiva del repertorio.

Entre Así y una canción que aún está por descubrir

Pero la noche no se quedó únicamente en los recuerdos. Abraham Mateo aprovechó su paso por Quintanar de la Orden para presentar también una de sus novedades más recientes. Así, su colaboración con María Becerra, sonó en directo ante el público de la localidad toledana.

Y todavía quedaba una sorpresa. Abraham Mateo dejó escuchar durante unos segundos una canción que todavía no ha publicado. Apenas fue un pequeño adelanto, pero su base resultó reconocible desde el primer momento por su parecido con el sonido de Hips Don’t Lie, el conocido éxito de Shakira y Wyclef Jean.

Quintanar pone el broche con el origen de Abraham Mateo

El tramo final recuperó algunos de los grandes títulos de su repertorio hasta llegar a Señorita, uno de los temas más importantes de sus primeros años y una canción que sigue teniendo un lugar especial en sus conciertos y en el corazón del público.

Y antes de marcharse, Abraham Mateo quiso llevarse también un recuerdo de Quintanar de la Orden. El cantante se puso la camiseta de la nueva equipación del equipo de fútbol de la localidad, un gesto con el que terminó haciendo suyo, aunque fuera durante unos minutos, uno de los símbolos del lugar que esa noche había acogido su concierto.

Así terminó una noche que comenzó repasando 20 años de canciones y acabó mirando hacia delante. Porque si el concierto de Abraham Mateo en Quintanar sirvió para comprobar todo lo que ha cambiado desde aquel niño que empezó a cantar, también dejó claro que todavía quedan muchos capítulos por escribir.