exfoliar la piel

Dale un ‘reset’ a tu piel: por qué deberías exfoliarte el cuerpo una vez a la semana

Los motivos por los que debería ser un imprescindible en tu rutina

Veronica Orcajo

Cuidar la piel no es algo que deba quedarse únicamente en el rostro; la dermis de todo nuestro cuerpo necesita la misma atención. Si notas que, a pesar de usar cremas y mantener una buena higiene, tu piel luce apagada o áspera, incluir un exfoliante en tu cuidado personal marcará la diferencia. Integrar este paso una o dos veces por semana es fundamental para lucir un tacto suave, firme y lleno de vida.

Los grandes beneficios de exfoliar la piel del cuerpo

La regeneración cutánea genera residuos de forma constante que nuestro organismo no siempre logra expulsar por sí solo. Al usar un exfoliante, logras:

  • Eliminar el exceso de células muertas: Evita que la superficie cutánea se obstruya, permitiendo que la piel respire y aproveche al máximo los nutrientes de tus cosméticos.

  • Potenciar la eficacia de tus cremas: Una piel libre de impurezas absorbe de forma mucho más rápida y profunda los tratamientos hidratantes.

  • Prevenir el envejecimiento prematuro: Al realizar un masaje profundo, se activa la circulación sanguínea y se fomenta la oxigenación de los tejidos.

  • Aportar luminosidad y uniformidad: Devuelve el brillo natural a la piel, suavizando la textura y unificando el tono.

  • Facilitar la depilación: Previene la aparición de los molestos pelos encarnados y reduce la irritación tras el rasurado o la cera.

  • Mejorar el bronceado: Ayuda a conseguir un color más homogéneo, duradero y sin manchas durante los meses de verano.

  • Atenuar marcas y favorecer el colágeno: Estimula la renovación celular para reducir pequeñas cicatrices y, con el tiempo, promueve la producción natural de colágeno.

¿Cómo y cuándo debes exfoliarte?

La clave para obtener buenos resultados está en adaptar la rutina a tu tipo de piel:

  • Piel grasa: 1 o 2 veces por semana.

  • Piel seca: 1 vez por semana.

  • Piel sensible: Cada 10 días.

  • Piel fina: Cada 15 días.

El método ideal: Aplica el producto preferiblemente tras la ducha, cuando el vapor de agua tibia ha abierto los poros. Hazlo mediante masajes circulares suaves y constantes, sin ejercer demasiada presión para no irritar la zona. Al finalizar, es imprescindible aplicar una buena capa de crema hidratante para calmar y nutrir la piel recién tratada.

Consejo de uso: Evita aplicar exfoliantes sobre heridas, cortes o zonas irritadas, y extrema la delicadeza en áreas sensibles como el escote. Para un tratamiento de alta calidad, puedes apostar por fórmulas nutridas como los siguientes:

  • Exfoliante corporal Geranium & Walnut de Jo Malone
  • Corporal Talasso Scrub Energizante, de Collistar
  • Rosehip Body Scrub + Cleanser, de Frank Body
  • Frangipani Monoi Salt Glow, de Elemis

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