
Con la cercanía y la honestidad que siempre han marcado su relación con el público, el artista explicaba las razones tras esta decisión:
«Llevo 6 años ininterrumpidos de gira y unos 400 conciertos que terminó la pandemia. Creo que ha llegado el momento de parar un poco».
El ritmo de trabajo del exintegrante de El Canto del Loco no ha dado tregua en los últimos años. Son ya 26 años dedicados de lleno a la industria musical, una vida construida entre escenarios, camerinos y millones de kilómetros recorridos en la carretera. Aunque confiesa que ama profundamente su profesión, el desgaste acumulado tras actuaciones le ha llevado a reflexionar sobre la importancia de bajar las revoluciones.
«Quiero volver a tener tiempo para escucharme… para sentir, para crecer, para inventar, para equivocarme», ha explicado Otero abiertamente sobre este retiro temporal.
Antes de colgar la guitarra durante un tiempo, el artista no ha querido irse sin regalar unas últimas actuaciones a su público. Y es que no se olvida de sus tres únicas citas programadas:
Serán tres conciertos muy especiales para celebrar todo lo compartido en estos años antes de bajar el ritmo. Aunque confiesa no tener claro qué encontrará en esta nueva etapa: el músico afronta el futuro con entusiasmo: «Precisamente por eso tengo que salir a buscarlo».
MÁS SOBRE: