
La música de nuestros artistas es capaz de iluminarnos. Sus letras actúan como un foco que da luz a los momentos de oscuridad. Además, gracias a sus composiciones logran expresar y manifestar su talento, esa virtud que hace que destaquen y esa manera de crear que nos permite captar su intensidad lírica.
Todo un destello emocional que nos mantiene enganchados a las historias más profundas de las cantantes que escuchamos día tras día.
Hace seis años, Marta Sánchez estrenaba Brillar, un tema con toques ochenteros que evidenciaba la capacidad de la madrileña de resurgir frente a los momentos complicados que experimentamos a lo largo de la vida. Una visión llena de poder y superación que refleja la fuerza de quien no se rinde y se aferra a la vida sin reproches.
En 2004, Luz Casal lanzaba Un nuevo día brillará, canción que incluía en su álbum Sencilla Alegría y que refleja la esperanza de que las cosas mejoren, de encontrar nuestro camino con el paso del tiempo, de esperar que salga el sol tras la tormenta y hallar la calma en medio de la tempestad.
Un sencillo muy optimista que deja un gran mensaje: mantenernos positivos en un mundo que, al final, nos regala cosas buenas.
Tini también utiliza la simbología del brillo como método de autodescubrimiento y superación personal con Siempre brillarás.
El tema habla de encontrar nuestra propia luz, descubrir nuestro camino y creer en nosotros mismos para superar obstáculos.
La composición pertenece a la banda sonora de la película Tini: El gran cambio de Violetta, que aborda la transición de la argentina hacia el mundo artístico y el cambio que le llevó a ser una mujer independiente.
Estas canciones no solo inspiran, sino que nos recuerdan que la música puede ser un faro en la vida.