Loading ...
Noticia

¿Dejas la lavadora cerrada después de cada lavado? El detalle que puede estar dañándola

Este gesto tan común podría favorecer la aparición de humedad, moho o incluso dañar piezas clave

Alba García-Fogeda
Comparte:
Lavadora abierta
Poner la lavadora es una de las tareas más comunes que repetimos casi sin pensar día tras día. Pero hay un pequeño gesto al terminar que puede marcar una gran diferencia en el cuidado de este objeto: qué hacer con la puerta una vez que sacamos la ropa.

Durante años, se ha entendido la idea de que dejar la lavadora abierta después del lavado es la mejor opción para evitar malos olores. Y, en parte, es cierto. Cuando el tambor queda húmedo, cerrar la puerta de inmediato puede atrapar esa humedad y favorecer la aparición de moho y bacterias.

Sin embargo, los expertos advierten que tampoco conviene dejarla abierta durante demasiado tiempo.

El foco oculto de humedad en tu lavadora

Uno de los principales problemas está en la goma de la puerta, especialmente en las lavadoras de carga frontal. Como dice Gwil Snook, experto en electrodomésticos AO.com, al Daily Mail: «Las juntas de goma de las puertas de las lavadoras son uno de los mayores focos ocultos de moho en el hogar». En esa zona se acumulan restos de agua, detergente y fibras textiles, creando el ambiente perfecto para la proliferación de hongos.
Goma lavadora I getty

Por eso, ventilar la lavadora tras cada uno de los usos que hagamos es importante. Permite que esa humedad desaparezca y evita los malos olores que, con el tiempo, pueden quedar impregnados en la ropa.

Dejarla abierta… sí pero con medidas

Mantener la puerta abierta durante horas, o incluso siempre, tampoco es la solución ideal. Esta práctica puede provocar desgaste en las bisagras, deformar las gomas o facilitar que entre polvo en el interior. Además, las piezas están diseñadas para trabajar en ciclos cerrados, por lo que una exposición constante al aire puede afectar a su funcionamiento a largo plazo.

Loading ...
La recomendación más extendida entre los especialistas es dejar la puerta entreabierta durante un tiempo tras el lavado, lo suficiente para que el interior se seque, y después cerrarla.

MÁS SOBRE:

Salir de la versión móvil