
El ejemplo más reciente es el de Pablo López. El artista malagueño acaba de publicar El Cuatro, su quinto álbum de estudio y un proyecto que llega después de casi seis años desde Unikornio. El disco está formado por una introducción y diez canciones, entre las que encontramos Pero Sueño, Levanta, El Niño del Espacio, Como Soy o Hibakusha.
Pero ese cuatro no hace referencia al número de canciones. El propio universo del álbum está relacionado con la casa de sus abuelos. De esta forma, una cifra aparentemente sencilla termina adquiriendo un significado personal dentro del proyecto.
Además, El Cuatro incluye colaboraciones y canciones que conectan distintas etapas de la trayectoria del malagueño, como El Calendario de las Cruces, relacionada con Raphael, y Casi Siempre, junto a Lola Índigo.
Este mismo 2026, Malú también ha demostrado que un número puede contar mucho más de lo que parece. Su decimoquinto álbum de estudio se llama Quince y llegó a los oyentes el 15 de mayo, precisamente el día del cumpleaños de la cantante.
La cifra es porque Malú comenzó a dedicarse a la industria musical a los 15 años. Por eso, el título reúne varias referencias importantes de su trayectoria en un mismo número.
Eso sí, hay una pequeña curiosidad: pese a llamarse Quince, el álbum no tiene quince canciones. Son once los temas que forman parte del proyecto, una decisión que la propia artista explicó como una manera de no incluir canciones de relleno simplemente para alcanzar la cifra del título.
Mucho antes, Alejandro Sanz hizo lo propio con 3. El álbum llegó al mercado el 13 de junio de 1995 y se convirtió en su cuarto trabajo de estudio oficial. El disco incluye canciones que terminarían formando parte de su repertorio más conocido, como La Fuerza del Corazón, Mi Soledad y Yo o ¿Lo Ves?.
El proyecto también tuvo versiones en italiano y portugués y consiguió una certificación de ocho veces Platino en España.
Aitana llevó la idea un paso más allá con 11 Razones. En este caso, el número no funciona únicamente como título, sino como parte del concepto del álbum.
Publicado en diciembre de 2020, el segundo disco de estudio de la artista gira alrededor de una historia de desamor y cuenta con colaboraciones de artistas como Beret, Natalia Lacunza, Álvaro Díaz, Pole, Cali y El Dandee y Sebastián Yatra.