Guille Toledano

Del paladar al oído: así conquistó Guille Toledano al jurado de Operación Triunfo

El emocionante camino del guadalajareño, que cambió los delantales por el micrófono en un casting lleno de superación, amor de madre y un billete directo a la Gala 0

Veronica Orcajo

“Me llamo Guille Toledano, tengo 23 años. Soy de Cabanillas del Campo, de un pueblo de Guadalajara y vengo a comerme el mundo”. Y vaya si se lo comió.

Hay vídeos que te reconcilian con la música y con los sueños, y el casting de Guille Toledano para Operación Triunfo es, sin duda, uno de ellos. Detrás del participante que se ha dado a conocer tras su paso por la academia, hay una historia de constancia, un arroz con bogavante inolvidable y el gran apoyo de una madre.

Con solo 23 años, este joven manchego llegó a la cita presencial de Málaga con las ideas cristalinas y una declaración de intenciones que ya vaticinaba lo que estaba por venir.

Guille Toledano y el regalo de cumpleaños más deseado

El camino no fue fácil. Con el número 05303 en el pecho, Guille tuvo que cantar hasta cuatro canciones en la Fase 1 para convencer al jurado. Empezó con «Entre sobras y sobras me faltas» de Antonio Orozco, pasó por Rick Astley y George Michael, pero el billete dorado (la pegatina 6151) llegó gracias a su interpretación de «Quién», de uno de sus ídolos, Pablo Alborán. 

Lo primero que cuando le dijeron que había seleccionado fue mirar a la cámara y gritar: «Felicidades, mamá». Acto seguido, corrió a fundirse en un abrazo con ella, quien casualmente celebraba su día de la forma más emocionante posible: Es mi cumpleaños, menudo regalo”, confesaba entre risas y emocionada a las cámaras del programa.

Para el manchego, Málaga era una revancha personal tras haberse quedado a las puertas el año anterior debido al pánico escénico: “Ya me presenté el año pasado, que fui pase prime en Madrid y no pudo ser porque los nervios te juegan una mala pasada pero ya hay más rodaje y yo ya tenía la sensación de que esta vez sí”.

Guille Toledano, un cocinero con las ideas muy claras

Ya en la segunda fase, frente a frente con Noemí Galera, Manu Gix y Mamen, Guille tiró de  total honestidad para explicar por qué no había esperado a las pruebas presenciales de Madrid. El motivo estaba entre fogones: “Trabajo en un restaurante, soy cocinero y ya voy para jefe de cocina. Mi especialidad es el arroz con bogavante. Vengo de familia de hosteleros… Estoy ahora en prácticas porque estoy terminando el Grado Superior de Dirección de Cocinas”.

Tras bordar de nuevo su actuación, avanzó con paso firme hacia el definitivo e intensísimo Casting Final. Allí, la Directora de la Academia lo unió a Martín (Tinho), Nico, Ian Campillo y Patrick para formar una ‘boyband’ improvisada que Noemí bautizó cariñosamente como “Los Backstreet Boys”. Su vibrante interpretación de ‘El merengue’ les hizo disfrutar al máximo: “Yo me la he gozado. Lo hemos hecho todos muy bien. Nos merecemos todos el pase”, comentaba Guille tras bajarse del escenario.

“Creo que creer crea realidades”

Si algo ha demostrado Guille en todo este proceso es una madurez y una confianza arrolladoras en sí mismo. “Creo que creer crea realidades y se dan. Voy a llegar hasta donde yo quiera. Voy muy confiado de mí mismo. No es ego… Al final lo que quiero reivindicar es mi talento”, aseguraba antes de enfrentarse a la última prueba individual, donde apostó el todo por el todo a su fetiche, ‘Careless Whisper’, la canción que le hizo presentarse al formato.

A pesar de mantener una entereza envidiable durante tres días de pura tensión, el corazón terminó ganándole la batalla a la razón justo antes del veredicto: “Desde que había venido aquí al casting no había llorado pero ha sido escuchar la voz de mi madre y me he venido abajo. Ha sido un mono brutal, de tener los nervios a flor de piel”.

Un giro de guion directo a la Gala 0

El momento cumbre llegó con la lectura de las pantallas. El programa quiso jugar con sus emociones alabando su innegable cultura del trabajo y su plan B en la hostelería, pero el destino le tenía guardada la mejor de las sorpresas:

«Te animamos a que luches por labrar una carrera como cocinero. Eso sí, ese sueño tendrá que esperar un poco más porque estás en la Gala 0 de Operación Triunfo».

Los fogones de Guadalajara tendrán que esperar. Guille Toledano ha demostrado que su verdadera receta del éxito se cocina sobre un escenario, y en Cadena Dial estamos listos para seguir saboreando su talento. ¡A por todas, Guille!