Deporte

Del ‘running’ al pádel: las lesiones más comunes del deporte y cómo prevenirlas

De la rodilla del corredor hasta el temido codo de tenista: repasamos los problemas físicos más frecuentes

Alba García-Fogeda

Hacer deporte es uno de los mejores regalos que podemos darle a nuestro cuerpo y a nuestra mente. Nos ayuda a liberar estrés, dormir mejor, mantener un peso saludable y fortalecer el corazón.

Además, practicar actividad física de forma regular mejora el estado de ánimo y refuerza nuestro sistema inmunológico. No es casualidad que los expertos insistan en que moverse cada día es una de las claves para vivir más y mejor.

Sin embargo, no todo vale. Cada disciplina tiene sus puntos débiles y exige movimientos repetitivos, impactos o esfuerzos que, si no se realizan correctamente, pueden pasar factura.

A veces el problema no es el deporte en sí, sino la falta de preparación, el exceso de intensidad, una mala técnica o no respetar los tiempos de descanso. Y es ahí cuando aparecen las temidas lesiones, capaces de obligarnos a frenar en seco durante semanas.

Repasamos cuáles son las más frecuentes según el deporte que practiques y, lo más importante, qué puedes hacer para evitarlas con los consejos de expertos como el Quirónsalud.

Rodillas y tobillos: los grandes protagonistas del deporte

Aquí coinciden sobre todo el running, el baloncesto y el fútbol. En los corredores son habituales la rodilla del corredor y la tendinitis de Aquiles. En el baloncesto y el fútbol, los esguinces de tobillo son muy frecuentes por los saltos y cambios de dirección. Además, en el fútbol también preocupan las lesiones de ligamentos de la rodilla, como el cruzado anterior.

Cómo prevenirlas:

  • Calentar siempre antes de entrenar o competir.
  • Fortalecer piernas, glúteos y estabilizadores de cadera.
  • Usar calzado adecuado y en buen estado.
  • Aumentar la intensidad del ejercicio de forma progresiva.
  • No volver demasiado pronto tras una lesión.

Músculos sobrecargados: cuando el exceso del deporte pasa factura

Las roturas musculares y sobrecargas aparecen con frecuencia en el fútbol (isquiotibiales y gemelos) y en el running, especialmente cuando se incrementan kilómetros sin preparación suficiente.

Cómo prevenirlas:

  • Trabajar la fuerza de forma regular.
  • Respetar los días de descanso.
  • Hidratarse bien.
  • Escuchar al cuerpo y parar ante el dolor persistente.

Codo, muñeca y hombro: los deportes de raqueta

En tenis y pádel la lesión más conocida es la epicondilitis, el famoso ‘codo de tenista’. También son comunes las molestias en hombro y muñeca por la repetición constante de golpes.

Cómo prevenirlas:

  • Elegir una pala o raqueta adecuada al nivel de juego.
  • Mejorar la técnica con asesoramiento profesional.
  • No encadenar demasiadas horas seguidas de juego.
  • Fortalecer antebrazo y hombros.

Hombro y espalda: el precio de la repetición

La natación y el ciclismo comparten algunas molestias, especialmente en hombros y espalda. En el agua es típico el llamado hombro del nadador por sobreuso. En la bicicleta, el dolor lumbar y el entumecimiento de manos suelen estar relacionados con la postura.

El pilates, aunque es una disciplina suave, también puede provocar molestias lumbares o cervicales si la técnica no es correcta.

Cómo prevenirlas:

  • Cuidar la postura en todo momento.
  • Ajustar bien la bicicleta en el caso del ciclismo.
  • Alternar estilos en natación.
  • Aprender la técnica correcta desde el inicio, especialmente en pilates.
  • Fortalecer el core (zona abdominal y lumbar).