
En agosto, la alimentación registró una subida interanual del 2,3 %, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), mientras que productos como los huevos acumularon un incremento del 12,5 %.
Ante este escenario, los consumidores han cambiado su forma de comprar. Comparar precios, aprovechar promociones y recurrir a productos de marca blanca son algunas de las estrategias que han ganado terreno.
De hecho, un análisis de Worldpanel by Numerator recogido por 20 minutos sitúa la cuota de valor de la marca blanca en el 47,3 % de los productos de gran consumo durante los ocho primeros meses de 2026, 1,4 puntos más que en el mismo periodo del año anterior.
La búsqueda de ahorro también está haciendo que los consumidores no concentren toda su compra en un único establecimiento. Según los mismos datos, el 57,7 % de los actos de compra ya se realizan fuera de la tienda que cada consumidor considera su principal supermercado. Lidl, Dia y Aldi han ganado presencia en este contexto, mientras Mercadona mantiene una cuota de mercado del 27,4 %.
La estrategia pasa en buena medida por las promociones y por un mayor peso de las marcas propias. Lidl, por ejemplo, ha incrementado la presencia de estos productos en sus compras, mientras Dia también ha aumentado sus puntos de contacto con los consumidores.
La apuesta por la marca blanca y las bajadas de precios también se está viendo en algunas de las principales cadenas de supermercados. Aldi, por ejemplo, asegura que sus clientes pueden llegar a ahorrar hasta 2.417 euros al año, una cifra que equivale a unos 46 euros semanales.
La cadena afirma además que realizó 1.243 bajadas de precios entre julio de 2025 y julio de 2026, sin incluir frutas y verduras. Entre sus argumentos está el peso de la marca propia, una fórmula que también han reforzado otras cadenas ante el cambio en los hábitos de los consumidores.
En el caso de los productos frescos, Aldi sitúa el precio medio pagado por sus clientes un 14,5 % por debajo del conjunto del sector, según los datos que aporta la compañía a partir de Worldpanel by Numerator.
La subida acumulada de los alimentos ha hecho que las promociones, las marcas blancas y la comparación entre establecimientos tengan cada vez más peso a la hora de llenar el carro.
El problema es que la presión sobre los precios no se queda únicamente en la caja del supermercado. También está modificando qué alimentos entran en la cesta.