
Cuando la banda liderada por Dani Martín la publicó en 2005, muchos millennials ya habían crecido. Sin embargo, con los versos de esta canción pueden viajar hoy en día al pasado, a su infancia: «De tus tardes de recreo. De tus cromos y tebeos». No hace falta más contexto para saber que cada frase de este tema es una escena diferente de una niñez guardada en la memoria.
«Sólo había dos canales y unos rombos decidían si veías o no veías una peli que tenía mil efectos especiales». La referencia conecta directamente con la televisión de los 80 y 90, cuando Televisión Española concentraba gran parte de la programación entre La 1 y La 2 y el símbolo de clasificación por edades marcaba la hora de irse a la cama.
En aquellas películas «actuaba un tal Darth Vader y venían de un planeta sideral», y los efectos especiales parecían lo más extraordinario que se podía ver. El salón se convertía en nave espacial y el sofá era la butaca de un cine doméstico. La fantasía no necesitaba más presupuesto que la imaginación.
La canción también rescata la bici soñada que todo niño quería tener, la que parecía inalcanzable: la de Elliot en E.T., el extraterrestre. Esa bicicleta que le hacía volar gracias a los superpoderes de E.T. y que llevaba una cesta en la parte delantera para guardar todo.
Además, relata el deseo de formar parte del Equipo A, convenciendo a todas las personas de que cualquier misión era posible si tenías el equipo adecuado.
@generacion_millennial✨¡Generación Millennial cumple 9 años!✨ Me parece alucinante que ya sean nueve años recordando todo aquello que nunca podremos a olvidar. Porque la nostalgia no es sólo echar la vista atrás… Es volver a sentir. Y sólo nosotros entendemos lo que es ser parte de esta generación. Aquí os dejo un pequeño homenaje a todo aquello que veíamos a través de la pantalla de la tele y que siempre será nuestro. Feliz día Millennial Gracias por estar al otro lado y por cada recuerdo compartido Con todo mi cariño (L)♬ sonido original – ✨Generación Millennial✨
Otra ilusión de todo niño nacido entre el 81 y el 96 era la de «ser mayor», tanto que tratabas de imitar a tus ídolos en el salón. «Querías ser un goleador en el ochenta y dos. Ser princesa de aquel príncipe que no apareció», cantaba la banda madrileña. Un verso que todavía a día de hoy sigue resonando en muchas casas.
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