
El término fue acuñado por investigadores tras observar que las personas concedían un mayor valor a los muebles que habían montado ellas mismas, incluso cuando el resultado no era perfecto. La explicación está en que nuestro cerebro asocia el esfuerzo realizado con una mayor satisfacción. En otras palabras, cuanto más trabajo nos ha costado conseguir algo, más especial nos parece.
El efecto IKEA también ayuda a entender porqué muchas marcas animan a los consumidores a personalizar productos o participar en su creación. Al implicarnos en el proceso, aumentan las probabilidades de que terminemos más satisfechos con el resultado y establezcamos un vínculo emocional con él.
@neurotik._ ✨ A veces, hacerlo demasiado fácil… es un error. Las personas valoran más lo que construyen con sus propias manos. ️ Eso es el efecto IKEA: entre más participas, más lo amas. ¿Tú prefieres que todo venga listo o sentir que aportaste algo? Cuéntamelo en comentarios Guarda este tip para tu negocio #MarketingTips #Neuromarketing #EfectoIKEA #Storytelling #EstrategiaDigital ♬ sonido original – neurotik
Eso sí, este sesgo también tiene una cara menos positiva, ya que en ocasiones podemos llegar a sobrevalorar nuestras propias creaciones simplemente porque nos han supuesto un gran esfuerzo, dejando en un segundo plano una valoración más objetiva. Por eso conviene recordar que dedicar muchas horas a un proyecto no siempre significa que sea mejor que otro realizado con menos tiempo.
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