
La camiseta, perteneciente al merchandising de la gira del grupo donostiarra, acabó apareciendo en una escena completamente alejada de los conciertos. El dueño del vehículo, Manel, contaba con una cámara de vigilancia en el interior de la camper que permitió seguir los movimientos de la persona que entró a robar. Aunque intentó localizar el dispositivo para apagarlo, no consiguió hacerlo y sus movimientos quedaron registrados.
Según explicó el propietario del vehículo para Telecinco, el joven accedió a la camper durante el día. Entró por la parte trasera, subió hasta el tejado y logró acceder al interior a través de la claraboya. Una vez dentro, comenzó a revisar las pertenencias que había en el vehículo.
Las imágenes captaron también un detalle que acabaría siendo determinante. Durante el robo, el presunto autor se puso una camiseta de La Oreja de Van Gogh que encontró dentro de la camper. Esa prenda permitió a Manel reconocerlo posteriormente.
El dueño del vehículo relató que fue durante un trayecto en taxi cuando volvió a encontrarse con esa imagen tan inesperada. Al parar en un semáforo y girar la cabeza, vio al presunto ladrón con su propia camiseta puesta. Tras identificarlo, pudo recuperar la prenda.
La situación tuvo incluso un toque de humor para Manel, que bromeó asegurando que todo había sido gracias a «la fuerza de Amaia«. La camiseta, que ya tenía un valor especial por pertenecer a su grupo favorito, suma ahora una historia más a su recorrido.
Esta curiosa anécdota coincide con una etapa muy especial para La Oreja de Van Gogh. El grupo continúa recorriendo escenarios con Tantas cosas que contar Tour, una gira marcada por el regreso de Amaia Montero como vocalista y por el reencuentro con sus seguidores.
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