Emilio Aragón

Emilio Aragón habla de ‘Médico de familia’ y explica por qué dejó de protagonizar series

El actor recuerda en una entrevista la ficción que le llevó a la fama y el precio de esta

Alba García-Fogeda

Han pasado ya 30 años desde el estreno de Médico de familia, una de las series más emblemáticas y queridas de la televisión en España. Coincidiendo con este aniversario, Emilio Aragón ha echado la vista atrás para recordar cómo vivió aquel éxito sin precedentes y para explicar por qué decidió dejar de aparecer de forma recurrente delante de las cámaras.

El actor y productor ha hablado de todo ello en una entrevista concedida para el podcast Vidas contadas, donde ha repasado una etapa que marcó un antes y después tanto en su vida personal como profesional. Aunque ya era una figura muy conocida por su trayectoria previa en televisión y por ser hijo de Miliki, el impacto de la serie fue algo completamente distinto.

Médico de familia, un éxito que cambió todo a Emilio Aragón

Médico de familia no solo triunfó en audiencias, sino se convirtió en un auténtico fenómeno social. Emilio Aragón recuerda que hubo episodios que alcanzaron cifras superiores a las de grandes eventos deportivos, algo difícil hoy en día: «Son tiempos que no volverán en cuanto a las audiencias. Tuvimos capítulos que tuvieron más audiencias que una final de fútbol».

Esa fama tuvo consecuencias en su vida diaria. Pasear con sus hijos o salir a comer fuera se transformaba en una sucesión constante de fotografías y autógrafos. «Eso es muy bonito, pero llega un momento en el que es agotador», confiesa el hijo de Miliki, que incluso habló con los guionistas para concentrar sus escenas en apenas tres meses de rodaje para pasar los siguientes nueve en Estados Unidos, buscando tranquilidad.

Tras el final de Médico de familia, todavía protagonizó series como Javier ya no vive solo en Telecinco o Casi perfectos en Antena 3, pero poco después tomó una decisión clave en su carrera.

La razón de su adiós a las series

Emilio Aragón explica que dejar de ponerse delante de la cámara fue una elección muy meditada. Según cuenta, actuar le impedía desarrollar otras facetas creativas que le interesaban más. «Cuando estás delante de la cámara, estás delante de la cámara, no puedes hacer otra cosa. Detrás de la cámara puedes escribir, puedes producir, puedes hacer distintas cosas que que la cámara no te permite«, asegura.

La decisión la tomó a principios de los años 2000 y, salvo algunas excepciones, se ha mantenido firme hasta hoy. Desde entonces, solo ha participado en proyectos como Los irrepetibles de Amstel o B.S.O. de Movistar Plus+.