Libre albedrío

¿Existe realmente el libre albedrío? La ciencia te lo explica

Esto es lo que opina un neurocientífico

Jesús Ruiz

 El concepto de libre albedrío proviene de una reflexión filosófica que se debate desde la Antigüedad. La pregunta sobre si los seres humanos son realmente libres a tomar decisiones o no. 

Libre Albedrío en la era del algoritmo

Sin embargo, en el siglo XXI este debate ha adquirido un nuevo significado, en los últimos meses, el concepto de libre albedrío ha ganado una inesperada popularidad en TikTok, donde miles de usuarios comparten vídeos bromeando sobre una de las preguntas más antiguas de la humanidad. Lo que durante siglos fue un tema reservado a filósofos, científicos y teólogos se ha convertido ahora en una tendencia en la que la gente bromea refiriéndose al concepto de ser adulto y de cómo somos libres de tomar las decisiones que más nos apetecen en nuestro día a día. El tipo de vídeo suele ser mostrando aquellas decisiones ‘raras’ que nos avergonzaba pedir permiso de pequeños y que ahora tomamos orgullosamente.

@andiwashington_ Libre albedrío!!!!!!! Parte 4. A ver si este le gusta a @jacobo1deEspaña ♬ original sound – Andi Washington ✨

Pero, aunque las personas bromeen en sus redes sociales, la pregunta sigue sin respuesta: ¿existe realmente el libre albedrío? Todavía no se ha llegado a un consenso definitivo, ya que las posturas se dividen entre la filosofía, la ciencia moderna y la perspectiva experiencial. Aunque no haya una aparente respuesta correcta, sí que existen neurocientíficos como Robert Sapolsky, que afirman firmemente que no, no existe el libre albedrío: «No somos ni más ni menos que la suma de lo que no podemos controlar: nuestra biología, nuestro entorno y sus interacciones», aseguró el experto, según New Scientist.

En concreto, el científico asegura que todo lo que hacemos viene determinado por nuestra biología, genes, hormonas, educación, infancia y determinadas circunstancias de la vida que nos definen.

Por ahora, el debate sigue abierto, aunque ahora crece en la nueva era digital en otro tono Lo que comenzó como una curiosidad intelectual se ha transformado en una broma global que demuestra que, incluso en la era de los vídeos cortos, las preguntas fundamentales sobre la naturaleza humana continúan despertando un enorme interés.