
Por ello, no es extraño que el anuncio de la salida de la madrileña haya generado una multitud de opiniones e impresiones entre el público, además de entre sus propios compañeros.
Hace unos años, el programa despedía a su presentadora, Eva González. Ahora, la marcha de la chef volvía a avivar la pena de la audiencia, que decía adiós a una de las figuras clave del formato.
Por su parte, sus compañeros y amigos, Pepe Rodríguez y Jordi Cruz, también quisieron pronunciarse: «La echamos mucho de menos, es una hermana, es de la familia. Pero ella va a hacer mil millones de cosas y le va a ir muy bien. Y a nosotros ese puntito de frescor y lenguajes nuevos como el de las redes sociales nos va a venir muy bien también».
Además, el cocinero manchego añadía: «Nos dio pena, lógicamente. Estamos en una empresa, llevamos muchos años juntos y siempre sientes pena, pero no nos queda otra que mirar al futuro. Esto es como cualquier otro trabajo. Lloramos diez minutos y luego vimos que hay luz, vida y futuro«.
«Me hubiera dado menos pena que se hubiera ido Pepe», concluía el catalán entre risas e ironía.
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