
Para poneros en contexto, la AIE (Sociedad de Artistas Intérpretes o Ejecutantes) es la entidad que se encarga de gestionar, proteger y administrar los derecho de propiedad intelectual de los músicos, cantantes y directores de orquesta. A diferencia de la SGAE, que vela por los autores de la letra y melodía.
Es decir, esta entidad hace posible que recibas la remuneración correspondiente cuando una grabación tuya suena en la radio o la televisión. También, destacar que no solo aplica a medios convencionales, internet también está incluido. La artista defiende a capa y espada que «poner música en la tele también es trabajar», recordando que esas apariciones no solo son promoción, sino contenido que genera valor.
La lección de la artista sirve para aclarar conceptos técnicos que muchos seguidores y fanáticos desconocen. Entre los puntos cruciales destacan los derechos que son irrenunciables e intransferibles. Es decir, que pertenecen al artista por ley y no pueden cederse a terceros ni ignorados por las plataformas.
Además, aclaramos que estos pagos son independientes y totalmente compatibles con los derechos de autor (por la composición de la obra) y con las regalías que el músico pueda tener acordados con sus discográficas o con las respectivas editoriales.
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