Julia Medina (1)

La lección de Julia Medina sobre los derechos de los artistas: «Poner música en la tele también es trabajar»

La gaditana aclara la importancia de la AIE y recuerda que el uso de la voz en los medios genera beneficios económicos

Santiago Del Valle

La industria musical es mucho más que luces y escenarios, y Julia Medina lo sabe bien. A través de sus historias de Instagram, hemos visto un vídeo publicado por @aieartistas donde explicaba que la música en televisión si genera derechos para los artistas.

Para poneros en contexto, la AIE (Sociedad de Artistas Intérpretes o Ejecutantes) es la entidad que se encarga de gestionar, proteger y administrar los derecho de propiedad intelectual de los músicos, cantantes y directores de orquesta. A diferencia de la SGAE, que vela por los autores de la letra y melodía.

Es decir, esta entidad hace posible que recibas la remuneración correspondiente cuando una grabación tuya suena en la radio o la televisión. También, destacar que no solo aplica a medios convencionales, internet también está incluido. La artista defiende a capa y espada que «poner música en la tele también es trabajar», recordando que esas apariciones no solo son promoción, sino contenido que genera valor.

Julia Medina: derecho irrenunciable

La lección de la artista sirve para aclarar conceptos técnicos que muchos seguidores y fanáticos desconocen. Entre los puntos cruciales destacan los derechos que son irrenunciables e intransferibles. Es decir, que pertenecen al artista por ley y no pueden cederse a terceros ni ignorados por las plataformas.

Además, aclaramos que estos pagos son independientes y totalmente compatibles con los derechos de autor (por la composición de la obra) y con las regalías que el músico pueda tener acordados con sus discográficas o con las respectivas editoriales.

Con este gesto, la cantautora forma parte de la lista de las artistas que se decantan por la transparencia, ayudando a hacer un poco más digna la profesión y a educar a una audiencia que, a menudo, olvida que detrás de cada actuación hay un profesional ejerciendo su derecho a ser retribuido.