
Cuando se analiza el paso de la niñez a la adultez en el mundo del espectáculo, la construcción de la propia identidad se convierte en un reto constante. Durante la conversación, la intérprete reflexionó sobre la necesidad de unir a la persona que hay sobre los escenarios con la que vive en la intimidad, sin duda un aprendizaje que ha consolidado con los años tras sus primeros pasos mediáticos:
«Yo creo que todos cuando empezamos intentamos diferenciar lo máximo posible a la persona que se sube en el escenario o que sale en tele a la persona después en casa. Y sin querer te creas como si fuese un alter ego».
Sobre la gestión del reconocimiento popular y la exposición pública, María Parrado aseguró mantener los pies en la tierra sin aislarse del mundo real, reconociendo el papel clave que jugó su entorno desde el principio: : «A la gente le encanta la frase de, `claro, es que este es el precio que tiene la fama´. Y es como, ya, pero quizás… siento que quizás otra niña, habiendo ganado La Voz con 12 años, se lo hubiese subido más o hubiese hecho como un poco de burbuja, pero yo no lo hice en aquel entonces».
Cuando repasó sus primeros recuerdos, la cantante recordó que su vocación musical floreció muy pronto, aunque estuvo llena de paradojas durante sus primeros años de vida. Su madre solía recordar que comenzó a cantar sintonías de la radio casi antes de decir alguna palabra. Sin embargo, cuando cumplió los siete años la timidez se convirtió en un verdadero obstáculo a la hora de actuar frente a su gente más cercana:
«Recuerdo que sobre los siete años, mi madre, a lo mejor mi padre, en una reunión con amigos decía venga María canta, y yo me tenía que tapar con una revista a la cara, me ponía a llorar, porque era una frustración de decir lo quiero hacer, pero no podía».
A pesar de las dudas y del vértigo que sentía la exposición antes de entrar al conservatorio de Chiclana, la joven terminó participando en Menuda noche, el icónico formato presentado por Juan y Medio que sirvió como su primera cantera televisiva antes de dar el salto al talent show que cambiaría su vida.
Cuando ganó La Voz Kids 2014, su día a día cambió por completo. A medida que avanzaba las fases del concurso su padre le hizo una «curiosa» advertencia:
«Mi padre empezó ni se te ocurra ganar y yo iba pasando pasando y le dije papá no te preocupes porque no voy a ganar».
El triunfo trajo consigo un contrato discográfico con Universal y el lanzamiento inmediato de su primer trabajo de estudio de versiones de Pablo Alborán. Al reflexionar sobre la visión que la sociedad tiene de las grandes multinacionales y tras ver el documental de Aitana, la gaditana analizó el papel de las empresas del sector: «Quizás la gente llega a mal pensar de qué papel tiene una discográfica en la carrera de un artista, si más bien beneficiarle o perjudicarle porque le ven como un producto quizás».
Cuando la intérprete de Vida de turista mira hacia el camino que ha recorrido, valora cómo se sintió de protegida por parte de su familia, así como la libertad con la que ha ido encauzando sus pasos hacia el mundo de la música: «Para mí es una bendición haber tenido tan claro desde pequeña lo que quiero hacer».
@tucaramesuena @_mariaparrado se ha ganado nuestro corazón y la de muchísima gente con estas MARAVILLOSAS actuaciones. ❤ ¡Y está en la GRAN FINAL de #TCMS! ¿Cuál es vuestra actuación favorita? ¡Nos vemos el viernes en la GRAN FINAL en DIRECTO! #quever #teleentiktok ♬ sonido original – TuCaraMeSuena
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