
La buena noticia es que no hay motivos para alarmarse ni para dejar de disfrutar de la gastronomía. La clave no está en prohibir alimentos, sino en saber cómo prepararlos correctamente en casa.
En primer lugar encontramos el anisakis (en el pescado y en cefalópodos). Está muy presente en especies marinas como la merluza, el bacalao o los calamares. Solo representa un peligro si el pescado se consume crudo o marinarse poco cocinado, pudiendo provocar molestias digestivas o reacciones alérgicas. Para eliminarlo por completo, basta con cocinar bien el producto o congelarlo previamente en casa a unos -20ºC durante un mínimo de cinco días.
Después está el triquina (trichinella en la carne), el cual afecta principalmente a la carne de cerdo y a piezas de caza mayor como el jabalí. Si se consume cruda o poco hecha, puede desencadenar fiebres y dolores musculares. La solución pasa por cocinar la carne a temperatura adecuada y consumir siempre productos que hayan pasado los controles veterinarios oficiales, evitando embutidos caseros sin analizar.
En tercer lugar cabe mencionar el tenias (en vacuno y porcino). Conocidas popularmente como «solitarias», sus larvas pueden habitar en la carne de ternera o cerdo si no alcanza la temperatura necesaria durante la cocción. Aunque suelen causar síntomas leves como malestar intestinal, prevenirlas es tan fácil como asegurarse de que la carne quede bien hecha al fuego.
Por último, no hay que olvidar el toxoplasma (en carnes, frutas y verduras). Se trata de un organismo muy extendido que puede estar muy presente en carnes poco cocinadas o en vegetales mal lavados. Aunque en personas sanas suele pasar inadvertido, requiere especial atención en embarazadas. Superar los 70ºC al cocinar, desinfectar bien la verdura fresca y mantener los utensilios de cocina limpios para evitar cualquier contagio.
La gran mayoría de los incidentes no se producen por fallos en la cadena alimentaria, sino por pequeños descuidos en el hogar. Aplicar la regla de las tres ‘C’(Cocinar bien, Congelar cuando corresponda y Conservar la higiene) es suficiente para mantener estos riesgos a cero.