
La película, dirigida por Anuska Ariztimuño, se centra en el presente del músico. En ese momento vital en el que, al borde de cumplir los 60 años, el tiempo adquiere un significado distinto y las decisiones pesan más que nunca. Hombre bala pone el foco en la necesidad de seguir avanzando, en la exigencia personal y en el compromiso con las canciones, incluso cuando el vértigo aparece.
El documental llega respaldado por su paso por festivales como el de San Sebastián, demostrando que su interés va más allá del seguimiento de sus fans. A lo largo de sus 79 minutos, la cámara acompaña a Erentxun en distintos escenarios: desde la preparación de una ambiciosa gira internacional por ciudades como Londres o París, planteada como un homenaje a Duncan Dhu, hasta la intimidad del estudio de grabación en El Puerto de Santa María junto a Paco Loco.
Entre ensayos, conciertos y reflexiones en primera persona, el músico se muestra sin artificios. Habla de dudas, de libertad creativa y del miedo a detenerse. También de su relación con el paso del tiempo y con su entorno más cercano, permitiéndose una honestidad poco habitual. Hombre bala es, en esencia, el retrato de un corredor de fondo que se detiene un instante para entender por qué sigue corriendo.
Con este estreno, Mikel Erentxun se suma a una tendencia cada vez más visible entre los grandes nombres del pop español. Alejandro Sanz ha estrenado recientemente Cuando nadie me ve, una serie documental donde se muestra sin filtros, abordando tanto el éxito como las sombras que lo acompañan.
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